Niños y niñas de entre 3 a 11 años se vacunaron en el colegio, junto a sus compañeritos y la jornada se vivió con muchos nervios pero también con mucha alegría y risas.
La familia sampedreña festeja que la salud pública haya conseguido acercarle a los más chicos, un vacunatorio en contra del Covid-19, algo que hace poco más de un año resultaba, cuánto menos, difícil de creer por la cruda situación que atravesaba el país.
Entre los miedos más recurrentes de los y las tutoras, están los síntomas que pudieran llegar a sentir después de inoculación. Algo que puede o no ocurrir, y que es absolutamente normal, teniendo en cuenta lo que implica la vacunación.
Algunas madres afirman haber tenido síntomas terribles luego de la vacuna, «a mí me cayó mal la vacuna, me da miedo que le pase igual».

Otros consideraban un logro de la salud pública que la vacunación se diera en las escuelas publicas. Muchas de las consultas de tutores se centraba en el tipo de vacuna, si la Sinopharm era la que menos síntomas causaba, si convenía otra vacuna, si llegarían otras, si podían esperar. La respuesta del personal no solo fue amable, sino que también les permitió reflexionar en esos minutos de la esperaba para ingresar al aulas acondicionada para la vacunación.
«Mamás, papás, la vacunación no es obligatoria, pero si es necesaria para proteger a los niños y a las niñas. El sistema de salud y el ministerio de salud vienen trabajando mucho para lograr que la vacuna llegue a las escuelas, como mamás y papas debiéramos poner en consideración este ladrillo fundamental para seguir luchando contra el COVID-19».
Luego se brindó detalles sobre algunos de los síntomas que una escasa cantidad de niños podrían sentir. «Dolor de cuerpo, molestia, malestar, algo de fiebre, son algunas de las cosas que pueden sentir, recuerden darla tranquilidad a su hijos, por sobre todas las cosas. Y si sienten mucha molestia deben controlarlos y con un poco de ibuprofeno se van a sentir mejors».
Al vacunarse los chicos se retiran de la institución para hacer reposo, ya que el personal comenta que deben estar tranquilos y evitar otra actividad.
Datos
En esta oportunidad, se inoluclo con sinopharm a niños y niñas de 3 a 11 años. A quienes superan los 11 años, se los inoculó con la vacuna Pfizer. En la jornada se vacunaron al menos el 30% de la población de alumnos, de este porcentaje un 3% se vacunó con Pfizer.
Un gran porcentaje de niños se vacunó en salitas u hospitales desde que la inoculaciones fue habilitada para esta franja etárea.
Durante la tarde de este lunes, las inoculaciones continuarán en los respectivos establecimientos.

















































