El sindicalista que coleccionaba fotos con todos los presidentes decidió guardarlas en un cajón. Cuelga de una pared solamente un gran retrato de un abrazo afectuoso con el papa Francisco. “Saqué todo, saqué la de los presidentes. ¡Mirá que tenía con todos, eh! En unos días voy a poner el cuadro de León XIV, cuando lo vaya a ver”, dice Armando Cavalieri desde la cabecera de la sala de reuniones del piso 12 del Sindicato de Empleados de Comercio.
Cavalieri tiene 88 años y hace casi 40 que está al frente del gremio más numeroso del país. Negoció con los militares, cuando fue secretario de prensa de la CGT que lideraba Saúl Ubaldini, y supo tener diálogo y aceitada relación con todos los gobiernos democráticos, desde Raúl Alfonsín hasta Alberto Fernández. Con Javier Milei tuvo un estratégico acercamiento al inicio de la gestión, a través de la ministra Sandra Pettovello, pero la relación se rompió. Primero, por el intento oficial de avanzar sobre los aportes solidarios, una caja extra de los gremios, y después por el rechazo del Ministerio de Economía a homologar una paritaria con una suba salarial mayor a las proyecciones inflacionarias.
“[Luis] Caputo se levantó un día y dijo que más de un 1% [de aumento por mes] no resiste el plan económico y que es la manera de parar la inflación. La clase media está bastante desesperanzada porque no sabe cómo crecer. No se negocia en libertad. De repente el Ejecutivo decreta que no hay más huelga en la Argentina. Mañana puede decir no hay más sindicatos, no hay más paritaria”, advierte el jefe mercantil mientras negocia la aprobación de una suba salarial de 5,4% por un trimestre.
Los sindicalistas suelen tener un termómetro especial para detectar las crisis. A ese don, adquirido por la experiencia de estar en sillones de mando en los que el recambio no se produce con frecuencia, algunos dirigentes lo conservan para definir sus alineamientos políticos. Cavalieri, por ejemplo, fue uno de los pocos que se acercó a Milei en los inicios del libertario, pero es ahora una de las voces más críticas por su estilo de conducción. Traza una comparación con lo que sucedió en dictadura militar, cuestiona su enfrentamiento con la prensa y advierte que teme “un brote de violencia”.
“A Milei da la sensación que solo le interesan las leyes económicas. Parece que ignora la Constitución y la pasa por encima. A la gente le está pasando algo y no tiene el enamoramiento que tuvo de entrada. Se terminó la luna de miel. Hay un gobierno insensible”, lanza Cavalieri durante una entrevista con LA NACION.
Fuente: La Nación.

















































