La “infancia temprana”, va desde los 0 a 3 años de vida, y explica “en esos periodos en el que el ser humano se desarrolla, ese tiempo tenemos cambios a niveles musculares, óseos y sociales, y también cognitivos”.
¿Cuales son los cuidados?
“Tenemos que tener en cuenta las desinfecciones. Los pediatras se refieren a los cuidados, desinfectar bien las mamaderas, utilizar alcohol en gel, ahora que es tan necesario en la pandemia”. Y agrega, “también es necesario y muy importante desinfectar la boca del bebe cuando vamos a darle la mamadera, esto debe hacerse con una gasita que esté esterilizada, porque lo que queda es la ‘saburra’, y esto puede causar inflamaciones en la boca y también de las encías por la acumulación de bacterias”. Chavez remarca la importancia de acudir al odontólogo no solamente cuando se trata de calmar un dolor, sino para prevenir estas complicaciones. Al respecto señala que “la mayoría de las consultas, el 90% son pacientes con dolor”.
¿Cómo acercarse a los niños?
La relación con un adulto y la de un niño con su odontólogo “es distinta porque es unipersonal, en el caso de los niños esa relación se transforma en un triángulo, el niño, la familia y el profesional y por fuera la sociedad. Es importante motivar al niño, cambiar connotaciones que sean negativas, pensamientos o también alguna anécdota que tiran los familiares, diciendo que el odontólogo da miedo”, asegura.
“Cuando hablamos de la psicología del niño, tenemos que tener en cuenta las distintas etapas evolutivas para poder motivarles y esto va a depender de distintas técnicas, como por ejemplo hablar en lenguaje pediátrico, es decir un lenguaje que entienda. Ser claro y específico, para que pueda entender que es lo vamos a hacer, que es lo que va a sentir, y sobre todo no mentirle. Esto ayuda a generar un vínculo de confianza en la primer consulta”.
Sin dudas una de las principales tareas de los odontólogos es hacer que la primera experiencia sea agradable para no asustar al niño con todos los aparatos con los que se encuentran en el consultorio. El dr. insiste, “es necesario hacerles entender a los padres, junto a los profesionales que tenemos que ser un equipo, porque de nada sirve que el odontólogo haga el mejor trabajo, el mejor arreglo, si en casa no ponemos en los niños el ejemplo”.
Malos hábitos promueven patologías bucales serías
El chupete, refiere Chavéz, “deforma los dientes y tiene que ver con una acción mecánica cuando el bebe amamanta y no es lo mismo la presión que ejerce de la mandíbula -que es el hueso que se mueve- a la succión para la mamadera”. A estas se encuenran asociadas las mordidas abiertas, sumado a una succión del dedo puede afectar bastante la salud bucal a largo plazo.

Caries de la infancia temprana o síndrome del biberón, Chávez explica que “estudios realizados desde el año 70, precisan que esta enfermedad que estaba asociada, anteriormente con leche materna, en realidad era producida por las bacterias – que resultan ser mucho más agresivas que las de las caries de los adultos”. Los síntomas de estas caries de la infancia temprana, se presentan en muelitas, o se visualiza en los dientes de adelantes un color negruzco, con caries bastante extensas. «Éstas caries se denominan decapitadas cuando van perdiendo la forma, y es un cuadro más general porque con toda esa infección en la boca se dificulta comer y hay cuadros que son febriles”.

“Las mordidas abiertas, producidas por el sindromedel biberon, provocan una U en el maxilar superior, y los dientes comienzan a irse hacia adelante y cuando cierra la boca se nota esta abertura. Esta mordida abierta se da por el chupete, por la mamadera o por chuparse el dedo sostenidamente en el tiempo, y ni hablar cuando los papás le ponen jugos artificiales o gaseosas”.
Estas enfermedades fueron consideradas -en el año 2019- como un problema de salud pública que debe ser tratado con seriedad.

















































