La lira turca y el peso argentino fueron las dos divisas que evidenciaron un mayor porcentaje de pérdida frente al dólar. La moneda turca tuvo una pérdida de -16.2%, mientras que el peso argentino se devaluó -14.7%.
En sexto lugar se ubica el Won surcoreano (-8,3%) y le sigue el Yen japonés (7,3%), Zloty Polaco (-5,9%), Dólar australiano (-5,9%) y la Corona sueca (-5,7%). El cierre del ranking queda entonces para el peso mexicano, moneda que, en lo corrido del año pasado, perdió el 3,27 % de su valor cuando se compara con el dólar de Estados Unidos.
En 2021, todas las monedas importantes de América Latina perdieron valor cuando se compara con el comportamiento del dólar estadounidense. El panorama global afectó las monedas emergentes. Si bien las economías más débiles fueron las más afectadas por la inflación, muchos países de ingresos medios y altos también han visto una depreciaron durante los últimos 18 meses. Como agravante, los cierres de fronteras y restricciones de la cadena de suministro además de la volatilidad económica también aportaron a la pérdida de poder adquisitivo de las naciones.
Pero en el aspecto interno, además de los problemas estructurales que arrastra la economía, la Argentina enfrentó problemas más profundos que desestabilizaron aún más el valor de su moneda: la demora en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la expectativa de devaluación, la brecha cambiaria, el incremento de la deuda pública y sobre todo una inflación superior a la prevista por los números del Gobierno -en conjunción con factores externos e internos- fueron algunos de los motivos que afectaron al peso argentino en 2021.

















































