Este domingo hubo una nueva explosión en Kabul que al menos dejó seis muertos, entre ellos cuatro niños, y otros cuatro heridos. El ataque fue en un barrio cerca del aeropuerto, tres días después del atentado en la capital afgana que mató a más de 170 personas. Mientras tanto, Estados Unidos realizó un ataque militar contra un posible atacante suicida.
Un oficial de la policía afgana detalló que un misil impactó en un barrio al noreste del aeropuerto internacional Hamid Karzai en medio de la evacuación que realiza Estados Unidos, reportó Al Jazeera.
Según el sitio de noticias afgano Ariana News, el misil habría impactado contra dos autos y una casa donde vivían tres familias.
«Un ataque defensivo»
Por su parte, el portavoz del Comando Central de los Estados Unidos, Bill Urban, dijo que «las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo hoy un ataque aéreo defensivo con drones», lanzado desde fuera de Afganistán, «contra un vehículo en Kabul, que eliminó una amenaza inminente del EI-K al aeropuerto internacional».
«Estamos seguros de haber dado en el blanco», agregó Urban y afirmó que todavía verifican «la posibilidad de víctimas civiles».
«Fuertes explosiones secundarias del vehículo mostraron la presencia de una cantidad significativa de material explosivo. Permanecemos atentos a posibles amenazas futuras», delcaró el portavoz.
Todavía no detallaron si el ataque y la explosión donde murieron seis personas están relacionados.
«EEUU llevó a cabo un ataque militar en Kabul» intentando hacer blanco en militantes del Estado Islámico, comunicó la agencia Reuters citando a dos funcionarios afganos.
Esta versión fue también confirmada por un portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, a la agencia Associated Press.
Evacuación y probabilidad de nuevos ataques
Después del atentado del jueves con el saldo a 170 fallecidos y que fue reivindicado por el grupo Estado Islámico del Khorasan (EI-K), el presidente estadounidense, Joe Biden, había considerado «muy probable» un nuevo ataque antes de la retirada de sus tropas el martes próximo.
El secretario de Estado, Antony Blinken, afirmó que quedan solo 300 ciudadanos estadounidenses en Afganistán para ser evacuados, aunque precisó que algunos decidieron quedarse hasta después del 31 de agosto, fecha límite para la evacuación. Aún así, Blinken aseguró que “no se quedarán varados en Afganistán” y que tiene “un mecanismo para sacarlos del país”.

















































