El presidente del Comité Nacional de la UCR invitó a los legisladores de Evolución Radical, que responden al senador Martín Lousteau, a participar de un plenario nacional del radicalismo en Santa Fe, con el objetivo que de vuelvan a integrarse al bloque partidario.
El proceso de reunificación, que le devolvería el vigor perdido a la bancada «oficial» de la UCR -quedó reducida a 33 diputados con la partida de los 12 díscolos de Evolución- no es sencillo ni está exento de obstáculos: el bloque conducido por el cordobés Rodrigo de Loredo no quiere perder visibilidad y exige cargos relevantes como condición para retornar a la «casa común».
De hecho, trascendió que desde este sector le pidieron a Morales que mediara en la reunión que mantuvo ayer con el resto de los presidentes de los partidos que integran Juntos por el Cambio para que De Loredo sea designado titular del interbloque opositor en la Cámara baja.
El gobernador jujeño transmitió el pedido pero como era de esperar fue rechazado in limine por Patricia Bullrich (PRO), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) y Miguel Ángel Pichetto (Peronismo Republicano).
Lo más probable es que ese lugar quede en manos de Cristian Ritondo, por ser el jefe del bloque mayoritario de Juntos por el Cambio en Diputados. Otorgarle esa vidriera a un miembro de una rama minoritaria dentro de la UCR podría generar un grave problema de representatividad política en el interbloque, consideraron los presidentes de los otros partidos.
Esa ecuación, con Negri en el bloque radical y de Loredo en el interbloque, hubiera resuelto la interna de la UCR. Ahora están obligados a barajar y dar de nuevo, buscando una ingeniería que conforme a las dos partes.
Tras las elecciones, el sector de Lousteau resistió fuertemente la continuidad de Negri como titular de la bancada, al evaluar que la nueva conducción debería reflejar la representatividad del voto que se plasmó en las últimas elecciones, en las que el cordobés perdió la interna a manos de Luis Juez.
También argumentaban que en el partido existían liderazgos caducos y que era imperioso promocionar nuevas referencias políticas que den cuenta de un inevitable recambio generacional.
Pasado el terremoto que significó la ruptura de los 12 diputados, ahora en Evolución se resignan a aceptar la continuidad de Negri, pero exigen a cambio lugares de representación en las autoridades de la fuerza política y en las comisiones.
«Ojalá que los legisladores que hoy están en Evolución se integren a nuestro bloque, siempre dijimos que era injustificada la salida de ellos acaecida a fin de año. La UCR debe estar unidad y mostrar músculo para ser gobierno en 2023», señalaron altas fuentes parlamentarias de la UCR.
Y agregaron que «el bloque oficial de la UCR tiene total predisposición a la unificación de los bloques, siempre que se respete la proporcionalidad de los dos sectores». Cuando se produjo el cisma en la bancada radical, casi dos tercios de los diputados permanecieron en la bancada que conduce Negri.
El viernes será el primer ensayo formal de este acercamiento entre los dos sectores. Con tal de dejar su impronta y fortalecer al partido de «los boinas blancas», Morales está decidido a dejar atrás sus diferencias con Lousteau, con quien llegó a enfrentarse a los gritos y acusarlo de ser «funcional» a Horacio Rodríguez Larreta.
Según pudo saber NA, el encuentro estará dividido en distintos bloques: primero habrá un debate sobre la nueva conformación del Consejo de la Magistratura, seguido por otro sobre el acuerdo con el FMI y la situación económica del país.
El tercer bloque estará dedicado a deliberar sobre la estrategia parlamentaria del radicalismo y en el cierre del encuentro habrán discursos de los presidentes de bloques, Negri y Luis Naidenoff (Senado), y Morales.

















































