En la revista The Lancet se publicó un estudio que por primera vez sugiere que la dosis de refuerzo no solo aumenta el nivel de anticuerpos sino también el nivel de la memoria celular.
La investigación fue realizada por Teresa Lambe, Andrew Pollard, Amy Flaxman, entre otros científicos que forman parte del Grupo de Ensayo de Vacuna COVID-19 de la Universidad de Oxford, del Reino Unido. Evaluaron qué pasaba con la vacuna que fue desarrollada por esa universidad y la empresa AstraZeneca. También corroboraron que aumentar el intervalo entre la primera y la segunda dosis de los inoculantes contra el COVID-19 conduce a una mayor suba de los niveles de anticuerpos.
“El estudio publicado en la revista The Lancet confirma que aumentar el tiempo entre la aplicación de la primera y la segunda dosis de la vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca mejora la eficacia del inoculante para reducir riesgos de complicaciones y muertes por la infección. Es decir, comprueba el beneficio del intervalo ampliado que se había adoptado como medida dentro de los planes de vacunación en Inglaterra, Canadá y Argentina, entre otros países”, comentó el médico Javier Farina, de la Sociedad Argentina de Infectología y jefe de infectología del Hospital de Alta Complejidad Cuenca Alta, en Cañuelas, provincia de Buenos Aires.
“El trabajo también evalúa cuál es la respuesta de la tercera dosis. Encontraron que la dosis de refuerzo incrementa el nivel de anticuerpos circulantes y la respuesta celular. Si bien esa dosis de refuerzo no levanta la respuesta celular a muy altos niveles como lo hace la segunda dosis”, dijo el doctor Farina. “El estudio también demuestra que la primera dosis de la vacuna es importante para dar protección a la población. Por eso, debemos colaborar con todas las regiones del mundo para que toda la población tenga realmente acceso a la primera dosis en el contexto de la aparición de variantes de preocupación del coronavirus”, sostuvo.
Fuente: Infobae


















































