Sobre el particular, la Dra. Altamirano dijo que tales principios fueron confeccionados
recientemente, en cumplimiento de un acuerdo de solución amistosa suscripto entre el
Estado Argentino y la ciudadana argentina Olga del Rosario Díaz.
Ello, explicó, como consecuencia que la Defensora General de la Nación, Dra. Stella
Maris Martínez, en representación de Díaz, denunció ante el Comité de la Convención
Internacional para la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la mujer (CEDAW),
al Estado Argentino, porque no cumplió con la obligación de actuar con la debida diligencia
reforzada para prevenir los hechos de violencia que Díaz venía denunciando y en especial
por la tentativa de femicidio de la que fue víctima en el mes de marzo de 2017.
La denuncia
Sobre los hechos y el proceso legal que desembocó en el acuerdo de solución
amistosa mencionado, la Dra. Altamirano recordó que “el 24 de marzo de 2017, en Buenos
Aires, Olga Díaz recibió cinco puñaladas por parte de su ex pareja, en la puerta de su casa,
delante de su hijo y vecinos que intentaron defenderla y que éste no fue el primer hecho de
violencia que sufrió la mujer.
Ya en el año 2002, detalló la jueza, cuando la mujer tenía 45 años de edad,
cansada de infidelidades , violencia física y psicológica, echó de la casa en la que convivían
a su pareja. El hombre destrozó todo lo que había en la vivienda: heladera, televisor,
muebles, camas, etc. Luego incendió el auto con nafta, arrojando toda la ropa de Olga al
fuego. La víctima estuvo refugiada en casa de una amiga por un tiempo, pero como en todo
ciclo de violencia, vino el pedido de perdón, las promesas y la reconciliación. Como en todos
los casos el cambio duró poco y los hechos de violencia recomenzaron.
Olga Díaz hizo denuncias, continuó relatando Altamirano, “pero nunca tuvo la
respuesta adecuada, no se le brindó protección, no se le ofreció servicio psicológico de
contención, para que pudiera romper con el ciclo. Hasta que ocurrió lo que pudo ser el final
de la vida de Olga”.
Fue entonces que la Defensora General de la Nación, denunció ante el Comité de la
Convención Internacional para la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la
mujer (CEDAW), al Estado Argentino, porque no cumplió con la obligación de actuar con la
debida diligencia reforzada para prevenir los hechos de violencia que Olga venía
denunciando y en especial por la tentativa de feticidio.
Luego de cuatro años de litigio internacional, el 23 de octubre de 2021, se firmó un
acuerdo de solución amistosa entre el Estado Argentino y Díaz, en el cual el Estado
reconoció su responsabilidad internacional por el deficiente tratamiento judicial dado al caso,
ya que las autoridades tenían conocimiento fehaciente de la situación de riesgo en la que la
víctima se encontraba.
En este acuerdo se estableció no sólo la reparación económica que el Estado
Argentino debe brindarle a Olga Díaz, sino que también se prevé la adopción de otras
medidas destinadas a mejorar el acceso a Justicia a mujeres víctimas de violencia.
El Estado Argentino se comprometió entre otros ítems a elaborar y publicar un
documento con “Principios generales de actuación”, dirigido a los operadores del Poder
Judicial de la Nación y el resto de actores que intervienen ante las denuncias por violencia
de género.
De allí que la Oficina de la Mujer de la Corte Nacional elaboró los “Principios
Generales de Actuación” , con la colaboración de la Oficina de Violencia Doméstica de la
Corte Suprema, la Unidad de Derechos Humanos del Consejo de la Magistratura de la
Nación, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, entre otros
Organismos.
Finalmente, la Dra. Altamirano elogió la pronta respuesta de la Oficina de la Mujer de
la Corte, la que actualmente se encuentra a cargo de la Presidencia del máximo tribunal
nacional, por la renuncia de la Dra. Elena Highton; y expresó que “el cargo que se encuentra
vacante debe ser ocupado por una mujer porque lo contrario implicaría un retroceso en la
lucha por la igualdad tan ansiada entre hombres y mujeres en todos los estamentos de
poder”.


















































