A través de la narrativa, intentaremos destacar acontecimientos históricos. Para ello, hemos accedido a distintas fuentes de información, desde los relatos de personas, documentos escritos, imágenes y objetos, que dan cuenta de nuestra historia, la de San Pedro de Jujuy. Nuestro intento es compartir hechos pasados y vividos, para que no se pierdan en el tiempo.
El 16 de octubre de 1959, el intendente Raúl Saieg comienza a construir un parque infantil -con hamacas, resbaladeros y demás juegos- además de un gimnasio al aire libre, con paralelas, pasamanos y la barra, todo pensado para niños y adolescentes.

El lugar elegido fue un terreno donde se depositaban troncos de árboles que luego los aserraderos de aquellos tiempos procesaban. Estaba ubicado en los límites de la ciudad, sobre la incipiente avenida Uruguay.
Al año siguiente, se inaugura la obra como “Parque Infantil y Gimnasio Abierto”. El cercado estuvo a cargo de Salvador Canello, mientras que las columnas del alumbrado público fueron responsabilidad de Manuel Romas. Por su parte, Francisco Vázquez pintó las instalaciones, y Victorino Cardillo fue el encargado de construir un pedestal para colocar una escultura en homenaje a las madres.
Dicha escultura fue obra del rionegrino Atilio Morosin (1929-2001), un artista con un importante legado en nuestro país. Morosin es el escultor del monumento a Belgrano que está ubicado en nuestra plaza central, además de la estatua de Salvador Mazza, los bustos de San Martín e Hipólito Yrigoyen de nuestra ciudad.
Finalmente, el viernes 22 de julio de 1960, el intendente Francisco Pérez Martínez; y el secretario de Gobierno, Julián Joaquín Fernández, descubren la escultura e inauguran el Parque, acompañados por el diputado provincial Armando Martínez, Adela Baiud de Balduin y Yolanda de Cano, en representación de la Liga de Madres de Familia, y vecinos de nuestra ciudad.
Con el pasar de los años el parque desapareció y la escultura fue trasladada en 1988 a una plazoleta sobre avenida Siria -a la altura de barrio Roberto Sancho, en la subida a barrio La Merced- donde sufrió severos daños producto del paso del tiempo, sumado a los vándalos que la estropearon.
En el año 2022, durante la gestión del intendente Julio Bravo, la escultura fue restaurada por la profesora de Arte, Carina Paz, y el personal del Departamento de Arte y Diseño del Museo Histórico, Arqueológico y de Arte “Pablo Balduin”, de la Municipalidad de San Pedro de Jujuy. Posteriormente fue reinstalada en un nuevo espacio verde -avenida Uruguay y calle Paterson- cercano al lugar original donde supo estar.

















































