Cinco años de prisión le esperan al expresidente francés Nicolas Sarkozy en la cárcel de La Santé. Este martes comenzó su condena, luego de haber sido declarado culpable el pasado 25 de septiembre de asociación ilícita en el llamado caso del financiamiento libio de su campaña presidencial de 2007.
“No tengo miedo de la prisión”, dijo Sarkozy en una entrevista con La Tribune Dimanche antes de su ingreso. “Mantendré la cabeza en alto, incluso ante las puertas de La Santé”.
Inmediatamente ingresado a la prisión, sus abogados presentaron una solicitud de excarcelación, según dio a conocer a la prensa su abogado Christophe Ingrain. Su detención es «una vergüenza», agregó.
Nicolás Sarkozy, de 70 años, fue investigado desde 2018 por sospechas de haber recibido dinero del exlíder libio Muamar Gadafi para financiar su campaña presidencial que terminó ganando en 2007. Fue absuelto de los cargos de receptación de desvío de fondos públicos, corrupción pasiva e infracción del código electoral, y ha denunciado un “complot” con motivaciones políticas, acusando a los jueces de querer humillarlo.
Su condena estuvo acompañada de polémica porque el expresidente cuestionó que el tribunal ordenara su ingreso en prisión sin esperar al resultado de su apelación. El juicio para definirla debe celebrarse en los próximos meses.


















































