El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó este viernes que su país mantiene conversaciones con Estados Unidos, que aplica una política de máxima presión contra la isla comunista.
El propósito de esas conversaciones es, «en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución», indicó el presidente cubano por TV.
Díaz-Canel ha reconocido los efectos del bloqueo ordenado por Trump: “Hace más de tres meses que no entra un barco de combustible en el país».
Donald Trump no oculta su deseo de un cambio de régimen en Cuba, ubicada a sólo 150 km de Estados Unidos. Según Washington, representa una «amenaza excepcional», principalmente por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán, aliados de La Habana.
El presidente estadounidense instó a Cuba a «alcanzar un acuerdo» o enfrentar las consecuencias. La isla enfrenta una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.
Foto: En La Habana Vieja, una fila de personas bajo la lluvia para comprar comida se convierte en un concurso de gritos y empujones tras días de apagones, se remata en pesos cubanos.

















































