Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años acusada de racismo, enfrentó el martes 24 de marzo el inicio formal del juicio en su contra en los tribunales de Río de Janeiro, en Brasil. Originalmente, el proceso incluía una pena potencial de hasta 15 años de cárcel. Pero el lunes obtuvo un habeas corpus de la Justicia y, tras pagar unos US$20.000 de fianza, podrá volver la Argentina.
La Policía Penal de Río de Janeiro le retiró el martes la tobillera electrónica a la joven, quien ahora prepara su inminente regreso a la Argentina.
Agostina permanece desde el episodio en un bar, ocurrido hace dos meses en el país vecino. El caso se originó el 14 de enero, cuando fue filmada al realizar gestos racistas contra empleados en Ipanema.
La estrategia actual busca que pueda afrontar el proceso desde la Argentina, mientras el tribunal brasileño comienza a definir su situación penal en una causa que generó fuerte repercusión.














































