La Dra. Victoria Arancibia, dialogó en exclusiva con Jujuy Informa, sobre las distintas enfermedades y situaciones que atraviesa la comunidad gatuna y perruna. Y es que durante estos últimos 5 años, enfermedades que se pensaban lejanas resurgieron y ponen en riesgo a nuestros compañeros de vida.
«Durante la pandemia hubo muchos pacientes y las familias se ocuparon más del cuidado de sus mascotas». Este acercamiento a cuidados, quizás postergados, permitió avanzar en mejoras en su calidad de vida. Ello acompañado de los paseos, que además de relajar y distraer, beneficia a la salud de ambos. Sin embargo, no hay que bajar la guardia, puesto que hay enfermedades que vuelven a surgir después de muchos años y son letales para los animales.
Neumoparásitos: las bacterias de la garrapata
Según explica la Dra. Arancibia, “estos últimos años han sido muy severos para los animales, por las enfermedades que transmiten las garrapatas. Hubo un brote nuevo, que antes no se registraba en la ciudad y hace 4 o 5 años se comenzaron a ver los primeros casos. Se llaman ‘neumoparásitos’ y se transmiten por la picadura de la garrapata. No hace falta que el animal tenga muchas garrapatas, a veces un animal bien cuidado puede terminar contagiandose. Son afecciones bastante malas porque por lo general no muestran síntomas obvios como vómito, diarrea, lo único es que son enfermedades anemizantes, es decir van haciendo que el animales se vayan poniendo más delgados, perdiendo peso y sino hay un dueño muy atento, la mayoría de los casos se vuelven insalvables, por mucho esfuerzo que pongamos”.
El virus del Moquillo
El moquillo es otra de las enfermedades latentes y «en este periodo se vieron muchos casos y lo peor es la falta de conciencia por parte los dueños y la falta de información. A diferencia de la bacteria de la garrapata el moquillo es un virus que prolifera rapidamente y de igual manera termina con el animal por más cuidados que se tenga el daño es irreparable. Al ser altamente contagioso, un animal puede contagiar a muchas otros animales».
«La población de perros callejeros se redujo debido a las enfermedades»
En relación a los animales callejeros, refirió que la gente siempre pone la excusa de que «ellos (los callejeros) no se enferman, y si, se enferman. Lo peor es que terminan muriendo solos, y nadie se da cuenta de que pasó algo en el medio».
Debido a ello la población de perros callejeros se redujo. «Nos pasó ver que perros callejeros aparecían y desaparecían, en este caso venían a comer todos los días y no los vimos por dos meses, y cuando aparecían los medicábamos. Pero llegó un momento en el que vino uno sólo y seguramente fue porque el otro terminó muriendo. Al tiempo dejó de venir y seguro es porque murió».
Sobre el final, señaló que el trabajo conjunto que se realiza desde el área de zoonosis y la gestión municipal, ayudaron a reducuir la cantidad de animales en la vía publica. Pidió mas conciencia e información para quienes quieran adoptar, y recomienda adoptar animales adultos.


















































