Hugo Sammán, nacido en la ciudad de San Pedro a fines de la década del 50, desarrolló sus estudios primarios y secundarios en el ramal que vio crecer, para luego partir hacia Tucumán en una época absolutamente difícil, con menos de 20 años se dispuso a estudiar Ingeniería Civil. En aquel momento su hermana mayor, y sus otros tres hermanos, ya habían iniciado sus estudios en aquella ciudad, por lo que ellos de una manera o de otra marcaron el camino.
“Mi abuelo vino de Siria, huyendo de la guerra y del dolor que provocaba toda esa situación. Vino huyendo, imagínate en ese momento, al principio del 1900, cruzar en barco, llegar al puerto en Argentina y de allí llegar a Jujuy, y a San Pedro. Sin saber siquiera el idioma, sin conocer nada. Dejando en Siria a su esposa e hijo”. Con gran emoción y sensibilidad, deja caer una lagrima mientras recupera el aliento, “creo que fue algo que me marcó, porque siempre lo vi como una epopeya. Una vez que pudo estabilizarse en San Pedro, volvió a Siria a buscar a su esposa e hijo, y echó raíces aquí. Todos mis tíos, excepto el mayor, nacieron aquí. De los 11 hermanos, sólo uno pudo profesionalizarse, estudiar y recibirse. No fue posible darle esa educación a todos. Mi tío el mayor fue quien tuvo ese privilegio”.
Cuenta con orgullo y brillo en los ojos que en aquellos momentos estudiar fuera de la provincia era lo que se esperaba, sobre todo por la oferta académica en la provincia de Jujuy. “En aquel entonces lo que se hacía era viajar a Tucumán o a Córdoba para poder estudiar, eran las provincias predilectas, sobre todo por todas las alternativas que brindaban. Hoy la situación es distinta porque tenemos en Jujuy una gran universidad y más cerca también, la provincia de Salta que se destaca en varias carreras, antes no teníamos esas oportunidades”.
Estudiar y vivir en dictadura
Mientras que el terrorismo de Estado se desataba en la toda Argentina, Hugo llegaba a Tucumán. “Fue un época muy dura, llegamos en plena dictadura Cívico-Militar. No nos estaba permitido siquiera pensar. Yo no participe en ningún momento en política porque nos estaba vetado poder hacer, así que me dediqué absolutamente a estudiar y terminar mi carrera en cuatro años”. Cuenta con algo de angustia que, si bien se trataba de época complicada para el país, su familia eligió que sus hijos fueran profesionales, y así lo hicieron. Cada uno de los hermanos de Hugo, en la actualidad son profesionales.

El recuerdo que lo marcaría para toda su vida, tiene que ver con su padre y su carrera. “Yo nunca pensé en estudiar otra cosa, no me imaginé que podía estudiar algo más, por lo que de lleno comencé con Ingeniería Civil. Nunca supe que mi papá quería ser Ingeniero Civil. Yo tuve la absoluta libertad de elegir mi carrera, me encontraba entre arquitectura e ingeniería civil que más o menos tenían que ver con lo mismo. Y sin darme cuenta cumplí el sueño de mi padre de ser Ingeniero Civil, un orgullo que en el momento no supe pero existía. Ya me había recibido y fue después de eso que me enteré del sueño de mi papa”.
«Amo a mi familia y creo que sería un excelente abuelo»
Con la voz quebrada y las lágrimas cayendo por su rostro, amontonadas en ese bigote prominente, algo canoso -una característica de Hugo en su estética- las va secando con un pañuelito descartable que saca de su bolsillo. Mientras el celular sonaba en silencio, miraba de reojo, sin poder contenerse. Con amabilidad acerqué mi mano para calmarlo y con un suspiro que cortó la angustia, volvió a recuperar el aliento y continuó, “mi familia es lo más importante, crecí rodeado de amor, de una familia hermosa, de una infancia en la que me sentí siempre seguro. Eran otros tiempos, por lo que cuando terminé mis estudios decidí regresar a mi San Pedro. Aquí eché raíces, conocí a mi mujer, me casé y tuve dos hijos”. Consultamos ante tanta emoción si en la actualidad era abuela, y con una sonrisa desbordante y gran anhelo en sus ojos, dijo no. “Mis hijos aún son jóvenes, mi hijo más chico tiene que terminar de rendir una última materia para recibirse, por lo que no hay todavía planificado nada. Pero sin dudas sé que sería un excelente abuelo, tengo muchas ganas de tener nietos. Como te dije, soy muy familiero, y espero ansioso poder disfrutar de mis nietos. Veo a mis hermanos con sus nietos y de verdad tengo muchas ganas”.

En el marco de la recuperación de la democracia con Alfonsín, fue algo que lo deslumbró y enervó, allí fue cuando decidió volver a San Pedro, “si bien siempre mamé lo radical, porque mi papa era militante y llegó a ocupar cargos como diputado, para mí fue un redescubrir la vida la recuperación de la democracia. Amigos de mis hermanos desaparecieron, entonces poder ver la vida desde la democracia me cambió”.
Recuerda que lo primero que hizo al llegar fue poner un pequeño estudio junto a una colega y comenzar a trabajar en pequeños y grandes trabajo. “Si hay algo que tiene mi trabajo es que es fluctuante, había épocas en las que tenía mucho trabajo y otras en las que no. No era algo constante”. Ese mismo año tiene un ofrecimiento como Asesor de Obras Publicas en la pequeña ciudad de santa Clara, allí permanecería durante 9 años.
Este trabajo sin dudas marcaría su camino. “Cuando tuve cierta estabilidad, sin ser funcionario ni nada por el estilo, porqué era una persona contratada simplemente, lo primero que hice fue pedir un préstamo al banco a 60 meses y comprarme un departamento. Entonces el dinero que cobraba por ser asesor era para pagar la cuota del préstamo, mientras seguía trabajando en forma privada, a veces con más trabajo, otras con menos fui haciéndome de lo mío”.
Su padre, supo incursionar en política junto a Bravo padre, aquí en la ciudad, llegando ambos a ser diputados provinciales. Sin embargo, Hugo no se involucraría y se dedicaría a su familia y proyectos personales. En medio de todo ese tiempo, y luego de dejar la asesoría en Obra Pública, comenzó sus tareas en Sociedad Sirio Libanesa, donde permanecería durante 14 años. “Recuerdo que la Sirio fue como mi segunda casa, siempre desempeñé mis trabajos con gran pasión y el club fue algo apasionante para mí”.
Paradójicamente, Hugo nunca se acercó a la política, ni militó en ningún espacio político. “Julio Bravo, con quien éramos muy amigos, sabía decir que no hacía política a pesar de conformarme ya como Secretario de Obras Públicas”.
Sus inicios en el Municipio
Hugo, recibió la propuesta de formar parte del Gobierno Municipal allá por el 2015. “Seguí la carrera de Julio (Bravo), porque como te dije, siempre fuimos muy amigos. Y él me propuso hacerme cargo de la Secretaria de Obras, Servicios Públicos y Medio Ambiente, fue un desafío enorme para mí. Lo consulté con mi familia, porque todas las decisiones las tomo en familia, junto a mis hermanos y a mi núcleo familiar y acepté. Y allí comencé a desarrollar mi trabajo. Imaginate que la situación era desastrosa, San Pedro había crecido de forma desorganizada. Hay que recordar que en el 2000 comenzaron las tomar de tierra, e incluso antes de iniciar del cambio de gestión hubo una nueva toma de tierras que se convertiría en La Nueva Ciudad, que hoy representa el treinta por ciento de San Pedro. No era algo menor”. Cuenta que en el segundo mandato del intendente sampedreño, fue convocado a ser concejal, pero desistió de la propuesta tras hablarlo con su familia. “Preferí quedarme en la Secretaría porque tenía muchas cosas por hacer todavía, y aun creo que falta mucho por hacer”.

Resalta con énfasis y con mucha convicción, “lo inmediato para nosotros fue darle soluciones a gente que se encontraba en absolutas condiciones de vulnerabilidad, sin agua, sin luz, sin cloacas, sin nada. Las soluciones se daban a demanda, necesitábamos cubrir esas necesidades y dar respuesta, por lo que nos abocamos a eso”. “Hoy miro hacia atrás, por cómo me vas llevando, y no puedo creer la cantidad de cosas que hicimos como gobierno”. “Realmente San Pedro se encontraba en una crisis, no solo política sino estructural. Y no quiero que parezca que le echo la culpa a otros gobiernos, creo que los gobiernos que nos precedieron hicieron mucho por San Pedro, pero la situación al ser discordante con provincia, con nación, en cuanto a los colores políticos, no posibilitaban que los proyectos que tenían se desarrollen y eso atrasó mucho a la ciudad. San Pedro supo ser una ciudad muy rica en muchos aspectos y con el tiempo se fue perdiendo, pero creo que -y lo hicimos- sacamos adelante a San Pedro que es un área de producción que se va afinando y estructurando y que tiene un gran futuro. Faltan cosas, pero estamos muy bien encaminados”.
Campaña, actualidad y exposición
“Creo que lo que más me sirve en esto de hacer campaña, algo que antes no había hecho -lo admito- es estar mucho más cerca de la gente. Porque desde mi área trabajo con muchas personas y diagramamos soluciones que son realizables, están a la vista la cantidad de calles asfaltas, el Plan Hornero, las cloacas, lograr que todo San Pedro tenga agua, un sueño que si Dios quiere vamos a estar concretando en pocos meses” y recalca, “jamás me había acercado tanto a la gente, poder ver estas necesidades de tan cerca fue algo que me estrujó el alma”. Y nos cuenta una de las visitas que realizó, “fuimos a una reunión en un barrio y me sentí acongojado por ver las condiciones en las que viven muchos sampedreños, esta mujer a la visité tenía una lona y poso en el piso, y ese era su baño, entonces esta son las cosas que nos movilizan a seguir mejorando la ciudad, si bien creció mucho e hicimos muchísimo, falta y ese es nuestro norte”.

“La verdad que verme en las gigantografías, ver mi nombre, y escuchar hablar de mi en las campañas es algo muy nuevo para mí, lo charlamos con mi familia, pensamos en familia que se puede hacer, porque es una visibilidad que jamás tuve. Si bien estoy acostumbrado a dar notas, siempre fueron desde mi área, desde la Secretaria y hoy poder hablar de lo que queremos hacer y seguir haciendo es un desafío. Fue una experiencia nueva agarrar un micrófono y hablar delante de tantas personas para contarles todo lo que nos resta por hacer. Por eso creo que Julio (Bravo) debe ser acompañado para continuar en una nueva gestión, porque hizo la diferencia y estoy convencido que seguirá haciéndola, porque ama lo que hace, igual que yo. Yo soy un apasionado de mi trabajo, soy también muy detallista, estético y siempre estoy buscando la manera de mejorar lo que hago, entonces creo que estoy en condiciones de acompañar desde el Concejo Deliberante y hacer todo lo posible por seguir sacando adelante a nuestro San Pedro”. «Además, agrega, tenemos un equipo excepcional, como digo siempre, Julio puso toda la carne al asador. trabajar con Marcelo, con Conti a quienes ya conocía es un placer, y a Angie que realmente es un descubrimiento su actividad, su trabajo, su pasión por lo que hace. Estoy convencido que somos un equipo que va a sacar adelante a San Pedro».
“Muchos nos dicen en los recorridos, ‘vienen aquí porque están en campaña y buscan votos’ y sí, es cierto, necesitamos del acompañamiento de la gente para poder seguir mejorando San Pedro”.
Al definirse señala, “soy una persona con mucho sentimiento, apasionado de lo que hago y muy familiero. Todo lo que hago lo hago desde el sentimiento y siempre dando lo mejor de mí, en todo lo que hago trato de dejar mi huella”. “Tengo la suerte de tener una hermosa familia, nos han transmitido ese cariño por la familia”.


















































