Vecinos del barrio Güemes de San Pedro de Jujuy manifestaron su preocupación por el aumento de la inseguridad en la zona, especialmente en el sector del acceso norte, donde aseguran que se registran robos, amenazas y presencia constante de personas vinculadas al consumo de estupefacientes.
En diálogo con este medio, una residente del barrio describió un escenario complejo que afecta la vida cotidiana de las familias.
“De noche no se puede dormir, tenés que estar pendiente de que no te roben del auto o que no intenten entrar a la casa”, expresó.
Según relató, grupos de personas se reúnen en distintos puntos del barrio, favorecidos por la falta de iluminación y la escasa poda de árboles, lo que genera sectores oscuros utilizados para cometer ilícitos.
“Se juntan al frente de mi casa. Si uno les dice algo, te amenazan. Son chicos que vienen de otros barrios”, señaló.
La vecina también remarcó que la situación cambió drásticamente en los últimos años:
“Antes nos quedábamos hasta las 12 de la noche en la vereda. Ahora a las 21:30 ya tenemos que estar adentro con los chicos. Es imposible vivir así”.
Entre los hechos denunciados, mencionó intentos de ingreso a viviendas, robo de elementos de vehículos —como antenas y emblemas— y la necesidad de reforzar la seguridad en los domicilios.
“Tuvimos que poner rejas. No podés dejar ni la ropa afuera porque te la llevan”, afirmó.
Además, cuestionó la respuesta de las autoridades:
“Llamamos a la policía y demoran mucho en venir. Ellos saben dónde se juntan, pero igual pasa siempre lo mismo”.
El reclamo también se extiende a cuestiones municipales, como la falta de desmalezado, poda de árboles y mantenimiento del alumbrado público, lo que agrava el problema de seguridad en la zona.
“Pedimos que corten los yuyos y mejoren la iluminación. Hay focos quemados y nadie los cambia”, sostuvo.
La problemática abarca no solo viviendas particulares, sino también sectores cercanos al Club Providencia y áreas aledañas, donde los vecinos aseguran que la situación se repite.
Finalmente, solicitaron mayor presencia policial y respuestas concretas para recuperar la tranquilidad en el barrio.
“Es muy feo vivir así”, concluyó la vecina.

















































