Momentos de desesperación se vivieron durante la noche del domingo en barrio Coronel Arias, en la capital jujeña, cuando un niño de 8 años cayó a un pozo de aproximadamente 8 metros de profundidad mientras se desplazaba en bicicleta por una plazoleta de la zona.
De acuerdo al relato de su madre, Mayra A., el menor no logró advertir el peligro debido a que el pozo estaba cubierto de manera precaria con un cartón, sin señalización ni medidas de seguridad, en un sector que además presenta escasa iluminación.

Tras la caída, una vecina escuchó los gritos del niño y dio aviso de inmediato, lo que permitió que familiares y vecinos intentaran rescatarlo. Sin embargo, la profundidad del pozo, su estrechez y las lesiones que presentaba el menor dificultaron las primeras maniobras de auxilio.
En ese contexto, jóvenes que se encontraban jugando vóley en el polideportivo tomaron intervención y, utilizando una red, lograron finalmente sacar al niño, en una acción clave que evitó consecuencias aún más graves.

Minutos después, arribaron al lugar efectivos de Bomberos y personal del SAME, quienes trasladaron al menor al hospital Materno Infantil, donde debió ser sometido a una intervención quirúrgica por lesiones en una de sus piernas, además de recibir atención por múltiples heridas.
El episodio generó fuerte preocupación entre los vecinos, quienes denunciaron la falta de mantenimiento y de medidas de seguridad en el espacio público, advirtiendo que el pozo no contaba con tapa ni señalización adecuada.
Actualmente, la única medida adoptada fue la colocación de una cinta de advertencia, lo que fue considerado insuficiente por los residentes del sector, quienes reclaman una solución urgente para evitar nuevos accidentes.













































