El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aterrizó este sábado en el aeropuerto Stewart, en New Windsor, al norte de la ciudad de Nueva York, donde será juzgado por narcoterrorismo, según los cargos que ha adelantado la fiscal general, Pam Bondi, a través de redes sociales.
Maduro y su esposa llegaron alrededor de las 5.30 de la tarde al aeródromo neoyorquino a bordo de un Boeing 737, donde esperaban varias fuerzas del orden estadounidense. El expresidente de Venezuela tenía las extremidades atadas por bridas por lo que sus movimientos eran parsimoniosos. Una veintena de agentes federales lo escoltaron hasta un helicóptero que lo llevaría a Manhattan donde está la sede de la agencia antidroga (DEA), la que lo procesará por los delitos de narcotráfico.
El recluso permanecerá encerrado en el centro de detención del área de Brooklyn hasta que el lunes comparezca en un tribunal federal, según informó The Washington Post.
La fiscal general, Pam Bondi, publicó este sábado el nuevo documento de acusación con los cargos criminales contra Maduro. En el texto, de 25 páginas, un tribunal del distrito sur de Nueva York, donde se suelen llevar todos los casos de narcotráfico, relata cómo Nicolás Maduro y su esposa se enriquecieron durante su paso por el Gobierno de Venezuela y que tenían planes para inundar Estados Unidos de droga. Durante más de 25 años, dirigentes de Venezuela han abusado de sus cargos de confianza pública y han corrompido instituciones que alguna vez fueron legítimas para importar toneladas de cocaína a los Estados Unidos”, señala la introducción de la nueva denuncia.
El texto de acusación incide en que el presidente de Venezuela detenido por Estados Unidos comenzó a participar en operaciones del narcotráfico y corrupción desde sus inicios en la Administración venezolana. “Desde sus primeros días en el Gobierno venezolano, Maduro Moros ha mancillado cada cargo público que ha ocupado”, señala. Y repasa los tiempos en que era miembro de la Asamblea Nacional en los que supuestamente, según el documento, “movía cargamentos de cocaína bajo la protección de las fuerzas del orden venezolanas”. También cuando fue ministro de Relaciones Exteriores “proporcionó pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes y facilitó cobertura diplomática para aviones utilizados por lavadores de dinero para repatriar ganancias del narcotráfico desde México hacia Venezuela”. Y ya como presidente en sustitución del fallecido Hugo Chávez, “permite que florezca la corrupción alimentada por la cocaína para su propio beneficio, para el beneficio de los miembros de su régimen gobernante y para el beneficio de los miembros de su familia”.
La fiscal ha afirmado que Maduro y Flores han sido acusados de conspiración narcoterrorista y para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. En la publicación, Bondi se ha referido al dirigente chavista y a su esposa como “dos presuntos narcotraficantes internacionales”. El Ministerio de Exteriores venezolano calificó como una patraña las acusaciones de la Casa Blanca en noviembre pasado.

















































