Organizaciones internacionales como Transparencia Venezuela, estiman que la fortuna de Maduro podría alcanzar los 3.800 millones de dólares. Esta cifra es una estimación provisional de la riqueza acumulada durante más de dos décadas de control político chavista en Venezuela.
Informes de ONGs y medios de comunicación, indican que Maduro posee varias residencias en Miami, ubicadas en zonas exclusivas como Coral Gables y Sunny Isles Beach, así como villas en República Dominicana. También afirman que posee una gran cantidad de joyas y está vinculado a la minería ilegal de oro y otras actividades.
Es que Venezuela posee una de las mayores reservas de oro del mundo, concentradas principalmente al sur del país. Tras la captura de Maduro, el interés internacional en estos yacimientos ha crecido debido a su valor estratégico y al impacto que tienen en el mercado global de metales preciosos.
Bienes confiscados
Tras la Operación Resolución Absoluta, que resultó en la captura de Maduro, las autoridades de Estados Unidos, en coordinación con organismos internacionales, la fiscalía estadounidense confirmó la incautación inmediata de activos por un valor aproximado de 700 millones de dólares. Esto incluye mansiones en Florida (Coral Gables y Sunny Isles) y aviones privados que ya estaban bajo seguimiento.
También se ejecutaron órdenes de confiscación sobre propiedades de lujo y villas en la República Dominicana, que Transparencia Venezuela había identificado como vinculadas al entorno de Maduro.
Se bloquearon y están en proceso de recuperación cientos de millones de dólares en cuentas en paraísos fiscales y bancos europeos, aunque el acceso físico a ese dinero depende de procesos judiciales que pueden tomar tiempo.
La ONG Transparencia Venezuela ha aclarado que su informe de 3.800 millones de dólares es una estimación del patrimonio acumulado. Lo que las autoridades han logrado confiscar hasta ahora es la parte «rastreable» y físicamente accesible en jurisdicciones occidentales.
El informe señala que el mayor desafío son los activos vinculados a la minería ilegal de oro y las inversiones realizadas a través de aliados en países que no reconocen las órdenes judiciales de Estados Unidos. Por lo tanto, aunque una parte significativa de la fortuna ya está bajo control judicial, el proceso de recuperación total de los bienes identificados por Transparencia Venezuela sigue en curso.
















































