Durante su discurso en la Cumbre Escudo de las Américas, además de dejar en claro que «no perderá tiempo» aprendiendo español para los invitados, el presidente Donald Trump intensificó su crítica hacia México por la violencia de los cárteles, pese al reciente abatimiento del líder narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes.
«En este día histórico, nos unimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los cárteles criminales que aquejan nuestra región”, dijo Trump sin dar demasiados detalles de cómo funcionaría la nueva alianza.
“El núcleo de nuestro acuerdo es el compromiso de usar la fuerza militar letal para destruir los centros de los cárteles y redes terroristas”. “Necesitamos su ayuda”, reclamó a los mandatarios.
“Líderes de esta región permitieron que grandes extensiones de territorio del hemisferio occidental quedaran bajo control directo, y las bandas transnacionales han tomado el control», siguió el presidente. No vamos a permitir que eso ocurra. Los ayudaremos” y dijo que combatirán a los cárteles “sedientos de sangre que imponen su voluntad mediante asesinatos, torturas, extorsión, narcotráfico, sobornos y terror”.
“Quiero agradecer a los miembros de la coalición, la mayoría de los cuales son amigos míos, algunos de ellos que acabo de conocer, pero la mayoría son amigos, muchos de los cuales apoyé, y ellos aceptaron ese respaldo y acabaron ganando a lo grande. No he tenido un mal respaldo todavía”. Y ahí hizo referencia a Milei y al apoyo que le dio en las legislativas de octubre: “Estaba feliz. Iba un par de puntos abajo y subió como un cohete, justo en Argentina y el presidente Milei está aquí”.
Además de Milei, asistieron a la cita el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz; de Costa Rica, Rodrigo Chavez; de República Dominicana, Luis Abinader; de Ecuador, Daniel Noboa; de El Salvador, Nayib Bukele; de Guyana, Irfaan Ali; de Honduras, Nasry Asfura; de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña; y de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar. También estuvo José Antonio Kast, quien el próximo miércoles asumirá como presidente de Chile.
Todos ellos son cercanos ideológicamente a Trump o han expresado su respaldo al republicano. En cambio, no fueron invitados los líderes de las dos mayores economías de Latinoamérica, Brasil y México, gobernados por los progresistas Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, ni tampoco el presidente colombiano, Gustavo Petro.
Con el “Escudo de las Américas”, EE.UU. busca reforzar una alianza en la región entre mandatarios confiables para la Casa Blanca. El objetivo es abordar la seguridad, la inmigración irregular y el crimen organizado en Latinoamérica, además de contrarrestar la influencia de China en el continente.


















































