La marcha de este 24 de marzo, a 50 años del golpe cívico militar de 1976, concentró a varios sectores políticos opositores al Gobierno Nacional, que atraviesa semanas complejas.
Apostados en una Plaza de Mayo rodeada de efectivos policiales y en las zonas aledañas, un centenar de personas recordaron a los desaparecidos por la última dictadura impulsada por las Fuerzas Armadas, lo que contrastaba con una Casa Rosada completamente vacía y sin actividad.
Desde la administración libertaria -si bien admitieron que se trató de una instancia de adhesión- le bajaron el precio al número de participantes, que estimaron en alrededor de 100 mil asistentes. La cifra fue resistida por los convocantes que hablaban de un millón de personas en los distintos puntos e incluso sostuvieron que fue más grande que las movilizaciones llamadas en defensa del aborto legal.
“Hoy se vivió una jornada histórica contra Milei que muestra que en Argentina no hay espacio para el autoritarismo. Más de un millón de personas colmaron las calles. Hay un consenso social mayoritario de que son 30 mil y fue genocidio”, planteó a Infobae Manuela Castañeira, dirigente nacional del Nuevo MAS, al finalizar la jornada.
“Siempre los 24 de marzo congregan a mucha gente, pero no hubo más de 100 mil personas. Hablamos de organizaciones y ciudadanía en general”, expresó una voz del Gabinete a Infobae. En sintonía, otro funcionario marcó la asistencia, aunque evitó hablar de masividad. “Hubo bastante gente, pero no sé si llamarla multitudinaria”, se cuidó. “Para ser el 50° aniversario y haberla movido como la movieron eran pocos», se expidió un interlocutor legislativo.
















































