A través de la narrativa, intentaremos destacar acontecimientos históricos. Para ello, hemos accedido a distintas fuentes de información, desde los relatos de personas, documentos escritos, imágenes y objetos, que dan cuenta de nuestra historia, la de San Pedro de Jujuy. Nuestro intento es compartir hechos pasados y vividos, para que no se pierdan en el tiempo.
En 1894 -con su microscopio de estudiante y colorantes que trajo- encontró en el primer año de su llegada, las tres especies del agente productor del paludismo. Ellas eran iguales a las encontradas en todas partes del mundo donde existían las fiebres maláricas, “plasmodium vivax” para la terciana benigna, “plasmodium falciparum” para la terciana maligna y “plasmodium malariae” para la cuartana.
Dos años después, en 1896, fundó el hospital La Esperanza, segundo de la Provincia, contemporáneo del Hospital del Milagro en Salta y primer hospital de una empresa privada del país.
Los hermanos Leach, a pedido de Paterson y para el flamante hospital, adquirieron en Inglaterra el primer aparato de rayos X llegado a la Argentina. Increíble fue para gente de aquellos tiempos comprender que se podía ver directamente los cuerpos extraños y los huesos a través de las partes blancas. El aparato constaba de una bobina Ruhmkerff, ampolla radiógena, que era del tamaño de una lámpara eléctrica de 40 vatios, y pantalla para radioscopía.
Al finalizar el siglo, en 1899, acompañó a los hermanos Leach en la exploración del río Bermejo. Fue el médico de la expedición y por sus conocimientos y capacidad, era el encargado de registrar la barometría, la latitud y longitud de los principales puntos geográficos que recorrieron los expedicionarios. Estos datos, permitieron luego trazar una carta (en tres planchas) de los ríos Grande de San Pedro, Lavayén, San Francisco y Bermejo, hasta el río Paraguay.
En 1900, en unas vacaciones de seis meses que le correspondieron por no haber tomado vacaciones durante los seis años trabajados hasta ese entonces, viajó a Inglaterra. Allí siguió un curso sobre cirugía ocular en el Westminster Oftalmic Hospital de Londres. De regreso, pudo realizar las primeras iridectomías y operaciones de catarata en la región. Se constituyó indiscutiblemente en el primer oculista de la provincia de Jujuy.
Paterson fue también el primero en aplicar el radium en medicina en nuestro país, ya que, en otro viaje realizado por ese tiempo a Inglaterra, los hermanos Leach adquirieron dos tubos con diez miligramos de radium para el hospital La Esperanza.
En esos tiempos, los italianos Grassi y Bastianelli -siguiendo estudios de Manson y Ronald Ross- determinaron que los mosquitos de la especie anófeles eran los vectores del parásito del paludismo.
Dos años después, Guillermo Paterson investigó a los mosquitos en el arroyo San Pedro, que corría al noroeste de la población de San Pedro de Jujuy y vecino al ingenio La Esperanza, determinando que el único insecto que tenía importancia epidemiológica entre nosotros -de todas las variedades existentes- era el “Anopheles pseudopunctipennis”. Sus larvas se criaban en aguas en movimiento, limpias y soleadas, en simbiosis con el alga espirogira, conocida como “verdin” o “enlame”.
En 1904, el doctor Carlos Malbrán, presidente del Departamento Nacional de Higiene, solicitó a los médicos de las regiones palustres, que le remitieran muestras de sangre de enfermos maláricos. Paterson le envió preparados de las tres especies de plasinodios, como así también zigotes y quistes estomacales de los anófeles de la región. Este material excepcional y único, llegado a manos del doctor Malbrán, hizo que éste viajara en un tren sanitario al ingenio La Esperanza a conocer al “inglesito” que lo había deslumbrado con sus investigaciones.
Luego, en reconocimiento a su labor, Malbrán designó a Paterson delegado honorario del Departamento Nacional de Higiene, encargado de la defensa antipalúdica de la segunda circunscripción San Pedro-Ledesma.


















































