Con una trayectoria marcada por años de compromiso y pasión carnavalera, destacados hacedores culturales e integrantes de la Comisión Ejecutiva se preparan para la próxima edición de los corsos. Integrando experiencia y memoria festiva, el equipo apunta a jerarquizar la gran fiesta de los sampedreños.
Durante la presentación, Javier Jurado —quien durante muchos años estuvo al frente de la Comecor— destacó el valor de sumar su experiencia en esta nueva etapa. Agradeciendo al intendente y a Joaquín Ceballos por la convocatoria, subrayó la necesidad de trascender diferencias partidarias: “Más allá de los colores políticos, somos sampedreños y debemos hacer que esta fiesta tan importante para nosotros se luzca”, expresó. Asimismo, remarcó que el foco principal son los artistas y el sacrificio detrás de cada comparsa, contando con el respaldo de referentes como Marcos López y Adriana Barrientos, quienes compartieron años de recorrido junto a las agrupaciones.
Por su parte, Adriana Barrientos compartió sus sensaciones ante este nuevo desafío organizativo: “Estamos con todas las ganas de colaborar desde el lugar que nos toca, siempre tratando de sumar a nuestra gran fiesta para que salga de la mejor manera y aportar nuestro granito de arena”, señaló. Desde su lugar, reiteró el agradecimiento a la convocatoria municipal y el compromiso firme de aportar su experiencia colectiva.
A su turno, Marcos López hizo hincapié en el peso de la trayectoria compartida: “Nos llena de orgullo a los tres porque somos parte de hasta dónde llegaron los corsos hoy”. Con 24 años de recorrido en las carnavales y la histórica gestión de Javier Jurado como respaldo, reafirmó la misión de dar protagonismo a las expresiones artísticas: “Vamos a aportar lo que sabemos, nuestra experiencia y a apostar a que los artistas sigan brillando, dándole la importancia que tienen y que nos tengan en cuenta como hacedores orgullosos de ser parte de esto”.
Con la experiencia acumulada a lo largo de décadas, la comisión busca consolidar a los corsos no solo como una tradición local insustituible, sino como un pilar fundamental dentro de la agenda cultural provincial y nacional.

















































