Mariana, conversó con JujuyInforma.Com y relató la dura situación de su hijo cuando intentó, desde muy pequeño, insertarlo socialmente. Sufrio discriminación, bullying, violencia simbólica por parte de adultos que incompresiblemente, siendo docentes, no lograban contener a Benja y terminaban por apartándolo. Ello, sin dudas, impactó de manera atroz, ya que para él es fundamental el acompañamiento, no solo de la familia sino de una sociedad que no está preparada para personas con discapacidad.
Tras varios años, Mariana aprendió a lidiar y a confiar en la gente. No estaba dispuesta a que su hijo se viera privado de poder vivir como cualquier otra persona, porque la sociedad no rechaza todo aquello que no entiende o que es diferente. Es así que llegó al Profesor Enzo Dorado, quien es Coordinador de Deporte Adaptado.
Hoy con 16 años, una enorme capacidad de resiliencia, lleno de amor y acompañamiento su mamá, y la búsqueda inclaudicable de romper el piso de desigualdades que lejos de trabajar en la accesibilidad de toda la población a derechos fundamentales como una vida, digna, sin violencias de ningún tipo, recluye, aisla y daña, no sólo anímicamente, sino de manera radical la fisonomía de aquellos que excluye.
Benjamín ganó tres medallas de bronce en atletismo y lanzamiento de bala, en sus participaciones en los “Juegos Evita”, lo que pone de manifiesto que incluir, acompañar y ser empáticos, es la solución.
Sobre el final Mariana incentiva a todas las familias a creer en sus hijos y luchar para que su inclusión no sea màs una victoria, sino que se convierta en algo natural, donde los jóvenes con discapacidad no necesiten ser insertados socialmente, sino que la sociedad aprenda de sus errores, y abrace a todo aquel que forma parte de la misma.

















































