Desde Argelia, primera escala de su visita al continente africano, el pontífice expresó: “Dios no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios. El corazón de Dios está con los pequeños y los humildes”.
Durante una actividad en un centro para adultos mayores en Annaba, también señaló que “el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”, reforzando su llamado a la paz en un contexto internacional marcado por conflictos.
Estas declaraciones se producen luego de que Trump lanzara duras críticas contra el Papa a través de sus redes sociales, donde lo calificó como un líder “débil” y “terrible en política exterior”, además de acusarlo de favorecer a “la izquierda radical”.
El mandatario estadounidense cuestionó especialmente las posturas del Vaticano respecto a conflictos internacionales como la guerra con Irán y otras intervenciones militares, y le pidió al pontífice que se “concentre en ser un gran papa y no un político”.
Incluso, Trump manifestó su malestar por la falta de apoyo del Papa a sus decisiones y llegó a afirmar que León XIV “no entiende” el rol que debería cumplir, comparándolo con otras figuras cercanas a su entorno.
Frente a esto, el Papa respondió con firmeza, pero sin confrontación directa: “No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él. Yo creo en el mensaje del Evangelio, que es el de construir la paz”.
Además, aseguró que no tiene miedo a las críticas y que continuará con su misión: “Seguiré proclamando el mensaje del Evangelio e invitando a buscar formas de tender puentes hacia la paz y la reconciliación”.
En ese sentido, remarcó que su postura no debe interpretarse como un ataque: “El mensaje es claro: bienaventurados los que construyen la paz”.
El cruce se da en un contexto de tensiones globales y negociaciones fallidas en torno a conflictos internacionales, donde el Vaticano ha insistido en la necesidad de evitar el uso de la fuerza y apostar por soluciones diplomáticas.
La gira del Papa, que se extenderá por diez días, continuará en Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, con un fuerte eje puesto en la paz, el diálogo y el acompañamiento a comunidades afectadas por la violencia.
De esta manera, León XIV volvió a posicionarse como una voz que busca mediar en escenarios complejos, mientras sostiene su mensaje centrado en la reconciliación y el rechazo a la guerra.















































