Con todo, el Gobierno no solo anunciará la renovación del plan que puede encontrarse hoy en las grandes cadenas de supermercados, sino que también lanzará una versión más acotada para los comercios de cercanía. Se trata de una canasta de 60 artículos claves en el consumo popular, que llegarán a almacenes y autoservicios. En este caso, el mecanismo se torna más complejo por la enorme cantidad de puntos de venta involucrados.
Para los comerciantes, la efectividad de la medida depende de que se garantice un precio razonable para que se pueda cumplir con lo pactado sin perder toda la rentabilidad. Por el lado de los consumidores, será complejo el control. Los productos no tendrán el precio en el empaque como ocurrió con el programa Super Cerca, pero llevarán la señalización característica de Precios Cuidados. Al mismo tiempo, se reforzará el esquema publicitario para dar a conocer las características del programa.
La Secretaría de Comercio Interior también trabaja en un plan para contener el precio de los productos estacionales, puntualmente frutas y verduras. En diálogo con el Mercado Central, se está elaborando una canasta de frescos que en un principio incluiría papa, cebolla y tomate.















































