La situación salió a la luz luego del testimonio de Romina Tordoya, madre de un alumno que aseguró que su hijo viene sufriendo acoso escolar desde hace tiempo y que en los últimos días el cuadro se agravó con un episodio ocurrido dentro del baño del establecimiento.
Según relató la mujer, el menor le contó que era víctima de agresiones verbales y físicas por parte de otros alumnos, e incluso señaló que los hechos no eran recientes. “Mi hijo me dijo que desde primer grado sufre bullying y recién ahora me pudo contar. Está asustado y no quiere ver a esos chicos”, expresó.
Tordoya aseguró que el martes se presentó en la institución para exponer lo ocurrido y pedir que se identifique a los alumnos involucrados, se cite a los padres y se active el protocolo correspondiente. Sin embargo, cuestionó el accionar de las autoridades escolares y sostuvo que no se tomaron medidas inmediatas ni se le entregó copia de actas o actuaciones formales.
Además, denunció que al regresar al establecimiento junto a su hijo fue agredida por tres madres de otros alumnos, en un episodio que ocurrió dentro de la escuela y que obligó a la intervención policial. Según su testimonio, el menor presenció esa escena y quedó aún más afectado emocionalmente.
La madre también indicó que realizó denuncias policiales y expuso la situación ante Región IV, mientras analiza iniciar un acompañamiento psicológico para su hijo debido al miedo y la angustia que le generó lo sucedido.
Frente a las acusaciones, la directora de la Escuela Almirante Brown, Liliana Mendoza, brindó su versión de los hechos y aseguró que la institución tomó conocimiento formal de la situación recién el martes 23, momento en el que —según explicó— se activó el protocolo correspondiente.
“Lamentablemente ayer vivimos una situación muy triste entre madres, que terminó en una pelea por una situación de bullying, según una de las mamás. Nosotros tomamos conocimiento recién este martes 23”, señaló Mendoza.
La directora sostuvo que, una vez informados, desde la escuela se convocó de manera urgente a los padres de los alumnos presuntamente involucrados para labrar las actas correspondientes, informar la derivación a la DAI y comenzar el abordaje institucional del caso.
Según explicó, durante la jornada prevista para escuchar a las partes y notificar a las familias, se produjo una pelea entre madres dentro del establecimiento, situación que obligó a pedir acompañamiento policial.
“Una de las mamás vino muy ofuscada y adentro de la escuela golpeó a la otra mamá. Inmediatamente le dimos intervención a la policía y se informó a la DAI y a supervisión”, afirmó.
Mendoza remarcó que desde la institución se trabaja sobre lo que respecta a los niños involucrados y aseguró que ya se elevó toda la documentación necesaria, incluyendo relatorías docentes e informes vinculados a lo denunciado.
“Por supuesto que es una situación que nos preocupa. De haber tomado conocimiento antes, se hubiera intervenido mucho antes. De todos modos, nos ponemos a disposición de la Justicia, de la DAI y de Supervisión para todo lo que sea necesario y para que los niños estén bien”, concluyó.
Mientras continúan las denuncias cruzadas entre los adultos y se espera la intervención de los organismos correspondientes, el foco del caso sigue puesto en la situación del menor y en la necesidad de esclarecer si existieron hechos previos de acoso escolar dentro de la institución y si se aplicaron o no los protocolos de actuación en tiempo y forma.
















































