Este 26 de junio se cumplen 15 años del descenso de River Plate, un episodio que marcó un antes y un después en la historia del fútbol argentino y que todavía hoy es recordado como uno de los momentos más impactantes del deporte local. La caída a la B Nacional en 2011 dejó al descubierto una crisis deportiva e institucional sin precedentes en el club de Núñez.
La definición se consumó en el Estadio Monumental, tras una serie que llegó con desventaja frente a Belgrano de Córdoba, que había golpeado primero en la ida disputada en Córdoba.
En la revancha, el equipo cordobés resistió la presión de un estadio colmado y un contexto cargado de tensión, mientras River no logró torcer una historia que ya venía complicándose desde el cierre del torneo local, con una racha de resultados adversos que lo condenó a la promoción.
El impacto fue inmediato y profundo: la caída derivó en una fuerte crisis dirigencial, cuestionamientos internos y una reconstrucción total del club. Figuras como Daniel Passarella y José María Aguilarquedaron en el centro de las críticas, mientras que el plantel atravesó una etapa de máxima presión deportiva.
A pesar del golpe, años más tarde el club logró reinventarse, con el regreso a Primera en 2012 y una posterior era de éxitos que cambió su destino: fue campeón del torneo local en reiteradas ocasiones, ganó la Copa Sudamericana 2014, y levantó dos copas Libertadores, una en 2015 y la recordada final del 2018 ante Boca en Madrid.

















































