La fe volvió a adueñarse de las calles carmenses en una jornada marcada por un fervor popular. Con una convocatoria masiva de vecinos y visitantes de distintas localidades de las Yungas y los Valles, la ciudad celebró la tradicional Octava en honor a la Virgen del Carmen. “Es una fiesta que todo el pueblo vive con mucha fe y sentimiento”, apuntó Víctor Hugo González.
El programa arrancó temprano con el acto protocolar en donde participó el intendente carmense acompañado por el presidente del Concejo Deliberante, Federico Mancini, y miembros del gabinete municipal.

Además estuvieron presentes paisanas y reinas, continuó con la santa misa oficiada por el vicario Víctor Achura, quien en su homilía destacó la profunda huella espiritual que deja la Patrona del Monte Carmelo en cada hogar.
El punto más emotivo de la mañana se sintió durante la procesión, donde la imagen, con los pañuelos al aire y las plegarias en silencio reflejaron esa devoción ancestral que se transmite de generación en generación.
Para el cierre, el colorido desfile cívico y gaucho le puso el sello bien nuestro a la fiesta: los ponchos al viento y el paso firme de los fortines le rindieron tributo a la «Mamita del Carmen», reafirmando que, más allá del paso de los años, el pueblo carmense mantiene intacto su compromiso de fe y gratitud hacia su protectora, también en este momento se presentó la importante flota de vehículos adquiridos por el municipio que se compró con recursos propios gracias al aporte de cada familia, los mismos fueron bendecidos por el párroco.
















































