Micaela Levaggi volvió a hacer historia en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Apenas un día después de conquistar el oro en los 1.500 metros y darle al atletismo argentino su primera medalla dorada en la competencia, la argentina volvió a cruzar primera la meta: esta vez se impuso en los 5.000 metros con un cierre demoledor y consiguió su segundo oro consecutivo.
Levaggi completó la prueba en 15:48.73, después de una carrera pareja que recién encontró su definición en la última vuelta. La argentina se mantuvo entre las primeras posiciones durante buena parte del recorrido y esperó su momento para acelerar cuando la carrera entró en su tramo decisivo.
Y cuando llegó el momento, no dejó dudas. Levaggi cerró los últimos 400 metros en 1:05.73, el mejor sprint final entre las competidoras, para despegarse del grupo y quedarse con una victoria que la vuelve a colocar en lo más alto del podio.
En una nota con Clarín, dijo: “Estoy emocionada. Vivir estos logros en tu país, con toda la gente, es todo lo que uno como atleta puede soñar. No podría pedirle más a este día. Venía de un gran año, pero lo más importante para mí era este torneo porque había en juego una clasificación importante, porque son en el país, porque se invirtió mucho. Uno quiere regalarle esto a todos los que pusieron su granito de arena”, dijo la marplatense de 28 años, dueña de una historia de esfuerzo, sufrimiento y mucho sacrificio.
Levaggi, este mismo año, había criticado abiertamente la falta de apoyo institucional hacia los atletas argentinos y puntualizó en su caso particular. “Otro año más siendo rechazada para la beca del ENARD”, había publicado hace algunos meses vía Instagram. Y agregó: “A quienes me quieran apoyar, sólo les pido que compartan y difundan esta publicación”.
En ese momento fue que inició una venta de rifas que terminaría siendo fundamental para su crecimiento. Eso le permitió viajar a Europa para entrenarse y competir al más alto nivel, por consiguiente, mejorar sus registros y luego, en julio, ingresar al sistema del ENARD. “Son miles de personas las que me ayudaron y estoy agradecida con todos ellos. Pude mejorar mis marcas, hacer récord sudamericano, récord nacional, ser campeona iberoamericana, panamericana y ahora sudamericana. Todo eso implica una preparación, viajes, hospedaje, cuidados. Sin ellos, y también el apoyo de mi Confederación y ahora del ENARD, no hubiera podido”, valoró, conmovida.
Y lanzó un pedido: “No duden si un atleta está pidiendo apoyo. A mí me hizo la diferencia tener una preparación y no tener que estar pidiendo. Ojalá muchos atletas más puedan entrar al sistema del ENARD. Si otros atletas pueden entrar y se agranda el cupo, subiríamos mucho en nivel en general. No lo quiero sólo para mí, sino para el atletismo y para todos los deportes”.
“Esto ayuda un montón. Fue una gran motivación para mí. Pensaba en la gente trabajadora que me compró un numerito, gente que se esfuerza un montón trabajando, y le quería devolver su apoyo con un resultado. Acá está. Espero haberles podido dar una alegría y agradecerles porque eso de verdad hizo un cambio en mi carrera”, añadió.
“Lo que dije, esos reclamos que hice en su momento, creo que me ayudaron y, al mismo tiempo, me hicieron ver el apoyo de la gente, que fue inmenso”, concluyó al respecto.












































