Con la calidez y la sencillez por la que es conocido mucho antes de ser intendente, Julio Bravo comentó la situación de la ciudad ramaleña, puntualizó que la coyuntura política de cara a las elecciones requiere cuadros políticos reales y concretos. Sostuvo y ratificó el proyecto del Frente Cambia Jujuy y aseguró que además de ser un proyecto en ejecución, hoy se puede hablar de una realidad que implica mejorar la calidad de vida de toda la comunidad.
Y para ello, solo resta mirar un par de años atrás, el saldo de los gobiernos anteriores cargados de una desidia que dejó a la ciudad en un abandono importante, resulta insoslayable. Quienes conocieron la ciudad, y quienes continúan viviendo San Pedro, y quienes visitan como un lugar turístico -algo impensado tiempo atrás- pueden dar fe de la importancia de la obra pública, y sobre todo del interés que existe por la comunidad.

Y es que el trabajo que se ve reflejado en las distintas áreas del Gobierno Municipal, el detrás de escena conjuga las preocupaciones, las realidades, las necesidades y las posibilidades como gobierno de responder a la comunidad.
Las reuniones semanales con las fuerzas de seguridad, con el sector salud, tránsito, gremios, sector empresarial, comercial, y demás entidades y organismos, incorporando la mirada de los medios de comunicación, con el objetivo de diagramar estrategias que permitan avanzar con una agenda planificada, bien delimitada, y sobre todo realizable son las banderas que se enarbolan desde el ramal.
“Siempre falta”, señala Bravo a Claudia Figueroa y a Guillermo Jenefes con cierta angustia, los motivos: las condiciones de muchas familias en San Pedro. Pero, con fuerza y certeza retoma e insiste, “no hay que perder la esperanza, que no muera la ilusión”, su pesar se hizo sentir, y es que en la ciudad aún hay sectores en donde el agua de red no llega. Y sin dudas, la autocrítica y la posibilidad de permitirse comprender que como gobierno el desafío es enorme y saber que hoy es uno de los pocos municipios que podido sostener su gobierno de forma autosustentable, da cuenta de la capacidad, de la proyección, y del compromiso asumido.

En su alocución, Julio Bravo, -conocido como Julito por todos, señaló detalladamente los avances que se realizaron a partir de su gestión. Habló de la polémica y tensa relación con el concejal Julio Moisés, sin que ello lo perturbe. Como buen bicho de política, Bravo sabe y respeta las posturas y sobre todo la democracia. Por ello siempre sostiene, al unisón con el Gobernador Gerardo Morales, que también se gobierna de la mejor manera, con todas las herramientas a disposición, para aquellos ciudadanos y ciudadanas que no acompañaron la gestión con el voto. Porque comprende que la cuestiones básicas que un gobierno debe garantizar, vivienda digna, trabajo digno, salud, educación, y el deporte, son los pilares que guían el proyecto, pero por sobre todo comprende que se trata de una cuestión de políticas públicas, donde los colores políticos deben ser transversales.
Mejorar es una cuestión de decisión, madurez y entereza, como también sostener los pies sobre la tierra

Con una humanidad que lo caracteriza Bravo avanza en su segunda gestión y sueña con la gobernación, como lo marca en “Detrás de las Noticias”. Sin embargo, marca la cancha y desde su experiencia como intendente establece las puntuales diferencias entre ser intendente y llegar a ser gobernador.
Realista y franco, se refirió también al resultado electoral. Con duras expresiones con la Izquierda, señaló el disgusto de la comunidad, y como se castigó a los políticos de Jujuy en las últimas elecciones. Y es que Bravo supo leer políticamente que estos votos castigos hablan de un reestructuración, de una amplitud de mirada necesaria y sobre todo de meas culpas. Es ineludible que para ningún gobierno fue fácil llevar la administración dadas las dolorosas circunstancia que nos dejó la pandemia, y con cuales se va a lidiar mucho más tiempo, pero su consigna como gobierno fue siempre rever sus estrategias, escuchar a las distintas áreas y sobre todo el diálogo cercano con todos los y las sampedreñas, la bandera nunca fue la soberbia ni la imposición, y ello, sin dudas se ve reflejado en cada aspecto del Gobierno Municipal.














































