Con la partida de los familiares y allegados pasadas las doce del mediodía, concluyó este domingo la ceremonia de despedida a Jorge Messi en el cementerio privado El Prado, ubicado en la localidad santafesina de Pérez sobre la Ruta Nacional 33.
El manager y empresario falleció a los 68 años en un sanatorio privado de Rosario, tras atravesar una larga lucha contra una grave enfermedad.
Lionel aterrizó en el aeropuerto de su ciudad natal el sábado alrededor de las 20.45 horas. Junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, habían abordado un avión privado desde Fort Lauderdale, Estado de Florida, Estados Unidos, para reunirse con el resto de la familia y afrontar este difícil momento.
El velorio y sepelio se desarrolló con un carácter estrictamente privado, rodeado de un operativo de blindaje terrestre y aéreo que garantizó la tranquilidad y el resguardo de los seres queridos en este difícil momento.
Messi estuvo junto a sus hermanos, Antonela Roccuzzo y otros integrantes de la familia y amigos, que en su mayoría ingresaron al predio por un portón alternativo, por lo que no fueron vistos por los medios de comunicación. Además, se prohibió el uso de drones en la zona.
La única imagen que se pudo ver de Lionel habla por sí sola. Caminando solitario, con la cabeza mirando el suelo y las manos en los bolsillos de su pantalón, el campeón del mundo de 39 años transitó por los senderos del lugar y luego de las 12 del mediodía se retiró junto a su mujer, a quien también se la pudo ver recibiendo el consuelo de sus allegados.
Leandro Paredes, uno de sus compañeros más cercanos en la Selección Argentina, había anunciado que algunos de los futbolistas estarían acompañando a su capitán, pero no se dejaron ver ante las cámaras de televisión o lentes de los fotógrafos en la guardia periodística que se montó en el sitio de responso. Sí se observaron ingresar coronas florales de parte de la AFA y el cuerpo técnico de la Albiceleste encabezado por Lionel Scaloni.

















































