Sobre la historia del beato, Assaf señala «recordarla y meditarla es un verdadero servicio a la inteligencia y el corazón de las nuevas generaciones argentinas».
De igual manera, el escritor remarca «hay que empeñarse en una memoria más profunda, buscando morder raíces esenciales. Hay que ir a esos hombres crucificados por el bien de los amados como hermanos. Hablamos entonces de los santos, hablamos de los mártires: hablamos del jujeño Don Pedro Ortiz de Zarate».

















































