En este marco, el jefe de Guardia, Jorge Tarifa, reconoció que el servicio se encuentra “desbordado”, especialmente durante los fines de semana, cuando se llegan a atender hasta mil pacientes por día.
El profesional explicó que la situación responde a un brote epidemiológico vinculado a gripe, influenza y chikungunya, que afecta a personas de todas las edades, sumado a pacientes con enfermedades preexistentes que requieren atención urgente.
“No todos los casos que llegan son urgencias”, señaló, al detallar que el sistema funciona bajo un esquema de clasificación por códigos (rojo, amarillo y verde), priorizando a quienes presentan cuadros graves, como heridos por siniestros viales o hechos de violencia.
En ese sentido, pidió comprensión a la comunidad, al indicar que los casos leves pueden presentar demoras debido a la atención prioritaria de emergencias.
Respecto a las denuncias por malos tratos, Tarifa admitió que existen diferencias en el desempeño del personal, aunque aseguró que se están realizando cambios y evaluaciones internas ante las quejas recibidas.
Asimismo, reconoció la falta de recursos humanos, especialmente de médicos especialistas, mencionando la ausencia frecuente de traumatólogos, cirujanos y la inexistencia de profesionales en áreas como cardiología o neurología en la ciudad.
“Estamos gestionando, pero faltan especialistas en toda la provincia”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el personal actual “pone el pecho” ante la demanda creciente.
Finalmente, el jefe de Guardia recomendó a la población reforzar las medidas de prevención, especialmente ante el avance del chikungunya, y acudir al sistema de salud de manera responsable para evitar la saturación del servicio.















































