“Tanto el cáncer de mama como el de cuello uterino, son los mas frecuentes, y la primera y segunda causa de muerte en mujeres, respectivamente. “Para que nuestras mujeres no pierden la vida, el diagnóstico en cualquier tipo de cáncer tiene que ser temprano para darle solución”, remarca Rocha.
“Cualquier cáncer, es algo que tenemos que ir a buscar. Nunca, jamás nos dice aquí estoy, estoy saliendo, estoy apareciendo, ningún cáncer. Siempre trata de pasar desapercibido. Es por eso que lo más importante es hacerse los estudios preventivos, tenemos que preocuparnos por encontrarlos”.
La importancia de la detección temprana
El Dr. cuenta, “muchas veces en nuestra consulta tenemos un paciente que tiene dolor, y ningún cáncer da ninguna sintomatología, es muy difícil sentirlo, se lo siente cuando ya está avanzado, por eso insistimos con la detección temprana”.
“Lo más importante es el autoexamen. Esto nos permite detectar la presencia de tumores”. Rocha explica que cuando se palpa en la mama un bulto que tiene una dimensión de hasta 2 cm, es porque la enfermedad se encuentra avanzada. “Tiene una antiguedad de 2, 3, 4, hasta 5 años. “Encontramos un nodulito pero lo tiene hace 5 años. Si esa persona se hubiera hecho una mamografía, lo hubiéramos detectado a tiempo”.
“La Mamo” (mamografía), es un estudio que se hace a partir de los 40 años, pero no es casual, a partir de esa edad se empieza a manifestar. “Más años, más posibilidades tenemos de desarrollar cáncer de mamas o de algún tipo”.
¿Cuándo nos hacemos una mamo, antes de los 30?
El Dr. con as de 40 años de experiencia advierte que “hay pacientes que tienen en su herencia familiar antecedentes de cáncer, por ello a los 30 años debieran hacerse una mamografía para detectar en forma precoz”.
¿Qué registra la mamografía?
“En una mamo vemos pequeños puntitos blancos que se llaman microcalcificaciones, cuando la encontramos, sospechamos, porque eso es lo que buscamos en el estudio, alguna alteración en la estructura de la mama”. “Encontradas las lesiones podemos tratarlas”.
Cáncer de mama y pandemia
Durante la pandemia, “se ha generado una disminución en el tema general de los controles, tanto en cáncer como otras patologías, y hemos dejado de lado todo lo otro, recién se están realizando medidas para poder retomar tanto en cáncer de cuello de útero y mama. Volver a lograr una buena captación de pacientes”.
El desafío hoy es recuperar a los y las pacientes que atraviesan la dura situación del cáncer. Si también los hombres pueden sufrirla. Rocha señala que una de las prácticas más frecuentes son las “cirugías de ginecomaguas, se realiza cuando se da la aparición del pecho en el hombre,al que puede aparecer tejido mamario. Ese tejido se extrae y hoy con los tratamientos que no son tan invasivos, pueden recuperar una vida normal”.















































