La visita de Tristán Suárez al “23 de Agosto” dejó un saldo adverso para Gimnasia y Esgrima de Jujuy, que cayó por 2 a 0 en un encuentro correspondiente a fecha 24 de la Primera Nacional – Zona B. Sin embargo, más allá del traspié, el campeonato lejos está ingresar en su recta final y el panorama general mantiene al conjunto albiceleste firmemente prendido en la lucha grande.
El tropiezo provocó movimientos en la tabla de posiciones de la Zona B. El “Lechero” trepó a la punta con 42 unidades, desplazando momentáneamente al elenco de Hernán Pellerano.
No obstante, la distancia es mínima y refleja la paridad de un torneo sumamente competitivo. Gimnasia quedó como único escolta con 41 puntos, a tan solo una unidad de la cima. Esto confirma que el traspié es apenas una piedra en el camino y que el equipo continúa siendo uno de los grandes protagonistas de la categoría, peleando fecha a fecha en los puestos de avanzada.
El calendario es impiadoso en la Primera Nacional, pero esta vez el fixture le sonríe al “Lobo” en la previa de su próximo compromiso. Con 12 partidos por jugar, lo que equivale a 36 puntos en juego, el margen para la recuperación está intacto.
Además, Gimnasia contará con un beneficio con el que no se topaba desde hacía mucho tiempo: una semana larga de trabajo puro. Este tiempo es fundamental para que el cuerpo técnico pueda realizar un reseteo en el plano físico y corregir detalles futbolísticos que faltaron en este último encuentro.
La oportunidad de revancha y de volver a la senda triunfal está a la vuelta de la esquina. El próximo domingo 16 de febrero, el estadio “23 de Agosto” volverá a vestirse de gala para recibir a Chaco For Ever.
El aliento de su gente y el bacheo físico y táctico que permitirá esta semana de entrenamientos serán los pilares fundamentales para que Gimnasia recupere la memoria futbolística, limpie la cabeza tras este traspié y reasuma con autoridad su rol de candidato en el torneo.


















































