A 24 horas del terremoto más grave que registró Colombia en una década, el número de víctimas fatales asciende a al menos 224, según informó Asocapitales, la asociación que reúne a los alcaldes de las ciudades capitales del país. Se contabilizan también 668 personas heridas, mientras que se busca a por lo menos 2.568 ciudadanos todavía desaparecidos.
En muchas ciudades capitales del oeste del país -principalmente Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Armenia-, brigadas de rescatistas recorren las calles contrarreloj y remueven los escombros de decenas de edificios colapsados por el sismo de magnitud 7,4 que golpeó el país en la mañana del lunes 10.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió su cargo el pasado viernes 7 de agosto, se trasladó a la ciudad de Quibdó, la capital del Chocó, la región donde fue el epicentro del sismo. Allí declaró que el país se encuentra en situación de «desastre nacional» y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
Las autoridades locales también advirtieron sobre el derrumbe de un centenar de edificios, personas atrapadas entre los escombros y daños significativos, en lo que resumieron como el terremoto más fuerte “de la última década”.
La mayor cantidad de víctimas fatales se registraron en los departamentos de Risaralda, en particular en la ciudad de Pereira, y en Valle del Cauca, especialmente en la ciudad de Cali.
El sismo revive la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1200 muertos en la zona cafetera.


















































