Al menos 40 licencias y 120 choferes interjurisdiccionales viajan hasta 4 veces al día, (los días movidos) llevando y trayendo gente desde la ciudad de San Pedro de Jujuy. Durante el aislamiento fue uno de los sectores más golpeados por la crisis económica.
No es fácil convencerlos de que como periodistas protegeremos su identidad, mucho menos que hablen sobre lo atareado de sus trabajos, es por ello que en esta oportunidad escribiremos sobre la vida de Manuel, un nombre ficticio, para no exponer a nuestro chofer asignado.
Así comenzamos este viaje, Manuel tiene 39 años y trabaja de chofer hace poco más de 10 años. En su años de experiencia ha transitado por varias de las cooperativas de la ciudad. “Es difícil encontrar un patrón, mucho más poder obtener un lugar dentro de una cooperativa y poder trabajar para vos”. Y es que las cooperativas se rigen por su propio reglamento, y los más antiguos son los que poseen un lugar privilegiado que les permite ganar más dinero en forma diaria.
“Los más viejos, algunos, tienen hasta 3 licencias, y pone chofer y listo. Eso le da de comer al menos a 4 compañeros, porque se turnan para salir a trabajar. Con la pandemia nos quedamos sin trabajo, no podíamos trabajar todos juntos como antes, quiero decir salir todos, porque por la pandemia no nos permitían, entonces solo trabajamos día por medio. Sabés la falta que nos hacía esa plata. Nosotros vivimos de lo que ganamos día a día, mientras más viajes hagamos, más dinero vamos a ganar, pero eso también es un riesgo para nosotros, nunca sabemos si vamos a volver a ver a nuestras familias o nos vamos a morir en la ruta”. Manuel señala que con la modificación de las licencias afectó la estabilidad económica que con el trabajo diario pueden proyectar, pero aún así es una actividad a la que apuestan.
Un día en la vida de Manuel
Manuel nos cuenta que existen varios turnos de “salidas” desde las paradas. “El primer turno sale a las 5,30 de la mañana, en ese estoy yo hora, entonces me levanto a las 5 de la mañana, como tarde. Espero que mi patrón me venga a buscar y voy a anotarme a la parada con el secretario y ahí ya sabemos quién está adelante y quien atras, entonces así nos organizamos para salir a la ruta” y continúa, “algunos patrones nos dejan el auto toda la semana, entonces no esperamos a que nos busquen o no tenemos que ir a buscar el auto, y eso es más cómodo, pero ya estamos acostumbrados”.
Una vez en la parada, debe esperar pacientemente que le toque salir y siempre que deben cargar pasajeros tienen que tener en cuenta quienes están delante y quienes atrás. “Cuando se pone feo aquí nos cuesta salir, y esperamos hasta las 8 o 9 de la mañana para salir a buscar el primer viaje. Si nos quedamos acá ese tiempo podemos desayunar, a veces hacemos vaquita y compramos algo entre todos, biscochos pan, sino desayunamos cuando llegamos allá, o aprovechamos para hacer trámites. Algunos se van a su casa, otros se quedan en la base, los que son papás aprovechan para llevar a los hijos al colegio o algo”.
“Está salado” | La conocida expresión entre los chóferes hace referencia a no poder completar los cuatro pasajeros para partir hacia San Salvador de Jujuy. “A veces nos llegan los 4 pasajeros de una, entonces nos vamos sin problemas, pero otras veces llega uno solo y podemos llegar a esperar horas para completar los pasajeros, ahí estás salao”.
“Salir a la ruta es no saber si vas a volver” | Manuel comenta que el temor de viajar es una constante, “es como que te acostumbras a manejar y vas en automáticos, ya conoces la ruta, conoces los horarios picos y también sabes cuando hay un accidente”. “Nosotros nos enteramos de toque cuando hay accidente, porque en el grupo de WhataApp todos comentan cuando pasa algo. Perdimos compañeros en la ruta, entonces siempre estamos en contacto por cualquier cosa, por si nos quedamos en la ruta, por si el auto nos falla, nos avisamos también cuando hay control”.
“El Charatero” | El charatiar es algo que entre los choferes se refieren a los compañeros o no (remises truchos) que se llevan los pasajeros de su parada. “Cuando te charatean te dejan sin pasajeros y eso te retrasa, retrasa a todos, incluso a veces son tus propios compeñero. Te tenes que estar cuidando de estos”, cuenta mientras ríe.
“Muchas veces nos tocó asistir a compañeros en las rutas, compañeros no solo de nuestra cooperativa, no? sino también de las otras, acá todos estamos en la misma. Tenemos miedo, nos da mucho miedo porque vemos cosas muy feas en la ruta y siempre pensamos si nos va a pasar”. En off Mauel comenta la angustia que le genera cada vez que vuelve a casa después de pararse a asistir a personas que han sufrido accidentes en la ruta, cuenta que ello siempre lo deja pensando, se abraza a su familia y confía en estar alerta para ir y volver sin problemas. “Es horrible, te hiela la sangre, ves cuerpos, partes de cuerpos, a veces gente que se está muriendo. No tenes señal, las ambulancias no llegan y vos, encima de toda la preocupación por esa gente, tenes a los pasajeros esperando en el auto. Por suerte muchos entienden, la mayoría no se baja”.
Anecdota
Una vez me pasó que viajaba con una enfermera, íbamos charlando cuando vimos la nube de polvo a un kilometro masomenos, yo ya sabía que eso era un accidente, había mucho tránsito ese día y eran como las 7 de la tarde, eso es hora pico.
Cuando llegamos era un desastre. Fue justo a la altura de Palo Marcado ahí cerca de El Finca El Pongo y nosotros ya sabemos que es jodido. Bueno llegamos y yo paré en la banquina, y la chica, -la enfermera- se bajó rápido y fue a ver, yo la acompañé e íbamos haciéndoles señas a los autos que venían por detrás de los autos que habían chocado. Ella me dijo que llame a la ambulancia mientras se metía al auto para ver cómo estaban los pasajeros.
Los pasajeros de mi auto me miraban, yo estaba shockeado y los autos estaban destrozados. Como que te aturde viste? pero ella… ella se animó a ver si estaban vivos. Y agarro y me habló para sacar del auto aun chico joven, era el unico que se movía. Cuando lo bajamos vimos como sangraba, y yo comenzaba a hacer señas para que paren a ayudarnos, y por suerte mucha gente paró ese día. A veces la gente no para, solo pasa despacio.
Ese día, ella me pidió que le baje sus cosas de baúl y se las deje al lado. Me sorprendió porque cuando veíamos charlando en el auto, me contó que venía de hacer una guardia y estaba muy cansada. Me dijo que quería visitar a sus papás, por eso me sorprendió que me pidiera eso. La chica se iba a quedar! me hubiera gustado ayudar más pero yo me teníaque ir y llevar los pasajeros. Asi que le pasé sus cosas y con los otros tres pasajeros nos fuimos charlando sobre el coraje de la chica cuando se quedó y cómo reaccionó.
Después viendolas noticias en el face vi videos del accidente y decían que sólo un pasajero se salvó, un chico joven, y estoy seguro que es el que atendió la enfermera.
«Yo la verdad, volví mal. No era un compañero el que se accidentó, quiero decir no los conocía, pero cuando ves cosas así, gente llena de sangre, quebradas, que lloran, te desesperas y no sabes qué hacer. Llegué a mi casa y llamé a mi novia para contarle. Siempre me da mucho miedo no volver”.
Sin dudas la importancia del descanso de los choferes es fundamental para poder desarrollar su trabajo sin que ello ponga en riesgo su vida y la vida de las 4 personas que llevan en cada viaje. Manuel dice que a veces ni siquiera pueden comer en sus casas, que muchas veces comen en las calles, alguna chuchería cuando no tienen dinero para gastar, otras se llevan la “viandita” o comparten entre algunos compañeros una “napo” de almuerzo.
“Es sacrificado trabajar así, a veces salgo de casa a las 5 y cuando vuelvo sólo tengo tiempo de ir al baño y cuando la comida está lista me llevo una viandita y cuando no,no. Y me voy a San Salvador y estoy allá esperando mi lugar para salir, y vuelvo a San Pedro y vuelvo a salir, entonces cuando es un día que trabajamos lindo llegamos a hacer 3 vueltas, eso ya es un montón para mi, a pesar de que a veces pasemos todo el día afuera, otras sin comer, es nuestro trabajo. No podemos hacer muchos plantes, porque siempe estamos atentos a poder salir. Antes de la pandemia hacíamos hasta 4 vueltas, se trabajaba lindo ahi”.















































