La Justicia de Santa Fe declaró este miércoles 22 de abril la quiebra de la cooperativa láctea SanCor, luego de que la propia empresa solicitara esa medida al reconocer que no estaba en condiciones de sostener el proceso concursal, ni de presentar una propuesta de acuerdo para sus acreedores. La resolución quedó a cargo del juez Marcelo Gelcich, titular del Juzgado en lo Civil y Comercial de la 4ta. Nominación de Rafaela.
En el site del Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe, se puede acceder al documento oficial que muestra la secuencia completa del expediente: «apertura del concurso en febrero de 2025, reordenamiento de plazos, designación de coadministrador, verificación de créditos, pedido de propia quiebra por parte de SanCor el 16 de abril de 2026 y, finalmente, la actualización del 22 de abril con la sentencia de quiebra”.
La novedad cierra, al menos en términos judiciales, el intento de reestructuración abierto en febrero de 2025. El propio Poder Judicial santafesino había informado el 16 de abril que SanCor había pedido su “propia quiebra” dentro del expediente del concurso preventivo, y este 22 de abril publicó la actualización con la sentencia de quiebra.
La cooperativa arrastra una deuda cercana a los US$120 millones y admitió ante el tribunal que no podía afrontar sus compromisos ni formular una salida viable para sus acreedores. El fallo encuadró el caso como una “quiebra indirecta por frustración anticipada y expresamente reconocida del trámite preventivo”, una fórmula que, en los hechos, refleja que la propia concursada dio por agotada la posibilidad de revertir su insolvencia.
Al momento de la quiebra, la cooperativa acumulaba más de $12.788 millones en salarios adeudados, más de $6349 millones de deuda impositiva y previsional, y más de $13.313 millones de deuda comercial, entre otros rubros.
SanCor atravesó una profunda crisis en 2017, tras lo que la cooperativa inició un proceso de reestructuración. Este plan incluyó una instancia extrajudicial, así como la venta y cierre de varias dependencias productivas, comerciales y administrativas, para estabilizar su situación.
El escenario se agravó entre 2023 y 2024 con prolongados conflictos sindicales con Atilra, la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina, que provocaron el bloqueo de las plantas y atrasos salariales, escenario que terminó de empujar a SanCor al concurso preventivo de acreedores, presentado en febrero de 2025.
Otro de los factores que llevó a la reconocida láctea hacia el abismo fue el conflicto comercial con Venezuela, originado a partir de los acuerdos bilaterales firmados desde 2006 entre los gobiernos de Hugo Chávez y Néstor Kirchner, de lo cual queda una deuda estimada en US$ 18 millones.
El problema surgió cuando Venezuela entró en default en 2017 y dejó de cumplir con los pagos. Según fuentes cercanas a la cooperativa, la deuda llegó a superar los US$ 30 millones.
Sancor realizó múltiples gestiones ante distintos gobiernos argentinos para intentar recuperar esos fondos y lograr una intervención oficial que destrabara el reclamo, pero ninguno de esos intentos prosperó.















































