Boca sufrió, pero se metió en los cuartos de final de la Copa Argentina. Luego de un picante 0-0, el Xeneize selló su boleto tras imponerse por 4-3 en una dramática definición por penales frente a Vélez.
La gran figura del partido fue Álvaro Montero. El arquero colombiano se vistió de héroe absoluto en la tanda decisiva al contener dos ejecuciones de manera fenomenal, desatando el desahogo de todo el banco xeneize y asegurando el triunfo en el momento más caliente de la noche.
Con este triunfo agónico, Boca se convirtió en el último clasificado a la ronda de los ocho mejores del certamen más federal del país. Ahora, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena se medirá en cuartos de final frente a Racing, reeditando un clásico cargado de antecedentes recientes y de alta tensión copera.

















































