La música italiana está de luto. Peppino di Capri, uno de los artistas más importantes de la canción melódica y el pop italiano, murió este sábado a los 86 años en su isla natal de Capri, tras atravesar una larga enfermedad. Su partida marca el adiós a una figura que dejó una huella imborrable con éxitos como “Champagne”.
Hablar de Peppino di Capri es hablar de una de las figuras más importantes en la historia del Festival de Sanremo. El cantante, cuyo verdadero nombre era Giuseppe Faiella, participó en 15 ediciones del certamen entre 1967 y 2005, un registro reservado para muy pocos artistas. Además, logró consagrarse dos veces: en 1973 con Un grande amore e niente più y en 1976 con Non lo faccio più.
Nacido en la isla de Capri, comenzó a tocar el piano desde muy chico y alcanzó la fama en los años sesenta con Peppino di Capri e i suoi Rockers. Décadas más tarde, en 2023, regresó al escenario del Teatro Ariston como invitado especial y recibió una de las ovaciones más emotivas de la noche. Su legado también cruzó fronteras gracias a éxitos como “Champagne”, “Roberta” y otras canciones que incluso grabó en español.
Peppino di Capri también escribió una página inolvidable en Eurovisión. Tras ganar Sanremo 1991 con Comme è ddoce ‘o mare, representó a Italia en el festival celebrado ese mismo año en Roma. Aquella actuación quedó en la historia porque fue la primera vez que una canción incluyó fragmentos en napolitano, una lengua regional, sobre el escenario del certamen.
Si bien Italia finalizó en el séptimo puesto, con 89 puntos, su presentación trascendió el resultado y se convirtió en un hito para la competencia. Con su muerte, la música italiana despide a una de sus voces más reconocidas, un artista que dejó una marca imborrable tanto en Sanremo como en Eurovisión y cuyo legado seguirá vivo a través de sus canciones.
















































