Rodrigo Paz juró este sábado como nuevo presidente de Bolivia y abrió una nueva era política tras casi 20 años de hegemonía socialista.
El nuevo mandatario, de 58 años e hijo del expresidente Jaime Paz (1989-1993), fue recibido entre aplausos en el palacio legislativo boliviano, en el centro de La Paz, por los asambleístas y las delegaciones internacionales.
Rodrigo Paz Pereira, en su primer discurso tras ser investido este sábado, dijo que recibe un país «devastado» por la crisis y que el Gobierno saliente ha dejado una «economía quebrada».
«Nos dejan una economía quebrada, con las reservas internacionales más bajas en 30 años, nos dejan la inflación, escasez, deuda, desconfianza», y agregó que les han dejado «un Estado paralizado, un monstruo burocrático incapaz de servir al pueblo», con «filas interminables» de vehículos que buscan combustible, «mercados vacíos, salarios que no alcanzan». «Nos dejan la peor crisis de las últimas cuatro décadas (…) Nos dejan con una deuda de 40.000 millones. Nos traicionaron y la traición se paga en Bolivia».
Un contexto de crisis
Paz Pereira asume la Presidencia de Bolivia en un contexto de crisis marcado por la falta de dólares y combustibles y el consiguiente encarecimiento de alimentos y algunos servicios.
También se propuso abrir Bolivia «al mundo», salvo a aquellos países «que no tienen democracia», por lo que estuvieron ausentes en su investidura los Gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
A la ceremonia asistieron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Chile, Gabriel Boric; y Uruguay, Yamandú Orsi, además del subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau.
También participaron la presidenta del Congreso de los Diputados de España, Francina Armengol, y la vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, en representación de la Unión Europea.
Entre los invitados figuraban el primer ministro de Perú, Ernesto Álvarez; el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin; y el canciller panameño, Javier Martínez-Acha, junto a los vicepresidentes de El Salvador, Félix Ulloa, y de Costa Rica, Stephan Brunner.
Desde China acudió el ministro de Recursos Hídricos, Li Guoying, como “enviado especial” del presidente Xi Jinping. En la ceremonia estuvieron también los expresidentes bolivianos Jorge Quiroga, Carlos Mesa (2006-2019), Jeanine Áñez (2019-2020), Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006) y Jaime Paz Zamora (1989-1993), este último padre del nuevo jefe de Estado.

















































