El gran héroe de la noche fue Jude Bellingham, autor de los dos goles ingleses. La selección de Thomas Tuchel volvió a sufrir, pero encontró en su máxima figura la solución para dejar en el camino a una Noruega que volvió a competir de igual a igual frente a una potencia mundial.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los Three Lions. A los 36 minutos, Andreas Schjelderup abrió el marcador para Noruega con un potente remate que pegó en el palo antes de ingresar. Sin embargo, cuando terminaba la primera mitad apareció Bellingham para igualar el encuentro y devolverle la tranquilidad a Inglaterra antes del descanso. En el complemento, el desarrollo fue muy parejo y el VAR volvió a tener protagonismo al anular un gol de los noruegos por una infracción previa de Erling Haaland en la jugada.
La igualdad se mantuvo durante los 90 minutos y el partido se trasladó al alargue. Apenas iniciado el tiempo extra, Morgan Rogers probó desde afuera del área, Ørjan Nyland dio un rebote inesperado y Jude Bellingham apareció en el lugar indicado para empujar la pelota y marcar el 2-1 definitivo a los 93 minutos. Inglaterra incluso llegó a recibir un penal minutos más tarde, aunque el VAR corrigió la decisión del árbitro y dejó sin efecto la sanción.
Noruega buscó la igualdad hasta el último instante, pero no encontró los caminos para vulnerar a una defensa inglesa que resistió con firmeza. El conjunto escandinavo cerró una actuación histórica en su mejor participación mundialista, mientras que Inglaterra volvió a meterse entre los cuatro mejores del torneo con Bellingham como gran figura y uno de los máximos goleadores de la Copa del Mundo.

















































