Los estudiantes argentinos volvieron a mostrar bajos niveles de aprendizaje en las pruebas PISA (por sus siglas en inglés, Programme for International Student Assessment, o Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes). Esta vez, los resultados empeoraron con respecto a la medición anterior, en el marco de un deterioro mundial de los aprendizajes, según informó la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, al difundir los primeros resultados de la prueba que se tomó el año pasado en 91 sistemas educativos de todo el mundo.
En 2025, Argentina obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática. Los tres resultados son inferiores a los de PISA 2022, y hay que remontarse hasta 2006 para encontrar cifras menores en Ciencias y Lectura; en Matemática el puntaje es el más bajo de la serie histórica nacional. El país quedó en el puesto 71 en Ciencias, 62 en Lectura y 75 en Matemática, sobre un total de 91 sistemas educativos participantes.
Las pruebas PISA evalúan a estudiantes de 15 años. En esta edición participaron más de 760.000 alumnos de 91 países y economías, que representan unos 33 millones de adolescentes. En Argentina realizaron la prueba 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de unos 609.100 adolescentes de 15 años. La prueba se administró en formato digital, mediante computadoras, igual que en 2022.
PISA no evalúa el dominio de contenidos curriculares específicos (como Aprender), sino la capacidad de los estudiantes para utilizar conocimientos y habilidades frente a problemas y situaciones nuevas. En 2025 el área principal fue Ciencias, mientras que Matemática y Lectura fueron evaluadas como dominios secundarios. También se incorporó una nueva prueba de resolución computacional de problemas.
Desempeño por Materia y Puntajes
El retroceso con respecto a la edición de 2022 deja al país en un escenario crítico frente a los estándares globales:
- Matemática (367 puntos): Es el puntaje más bajo de toda la serie histórica desde que el área es comparable (2006). El 76% de los alumnos de 15 años no alcanzó el nivel mínimo de competencia, lo que significa que más de 3 de cada 4 adolescentes no pueden resolver operaciones aplicadas a la vida cotidiana. El promedio de la OCDE es de 463 puntos.
- Lectura (389 puntos): Una caída de 12 puntos frente a 2022 (401 puntos). El 60% de los jóvenes quedó por debajo del umbral básico, fallando en identificar la idea principal de un texto de extensión moderada.
- Ciencias (393 puntos): Un descenso respecto de los 406 puntos de la edición anterior. El 59% de los estudiantes no logró el nivel básico necesario para reconocer explicaciones científicas correctas ante fenómenos familiares.
Comparación Regional y Global
El país se ubicó en los puestos 75° en Matemática, 62° en Lectura y 71° en Ciencias, entre los 91 sistemas educativos que participaron a nivel global. En el plano de América Latina, Argentina quedó en el 8° lugar de 13 países evaluados, superada ampliamente por naciones vecinas como Chile y Uruguay.
Factores Clave del Deterioro
De acuerdo con los análisis presentados por el observatorio Argentinos por la Educación e informes de especialistas publicados en Infobae, el diagnóstico se explica bajo dos grandes dimensiones:
- Problemas Estructurales y Clima Escolar: Se identificaron altos índices de ausentismo (20% faltó al menos un día en las dos semanas previas) y de llegada tarde (66%). Además, el 55% de los alumnos manifestó que sus compañeros se distraen frecuentemente con el celular en clase.
- El Fenómeno de los «Lectores Apresurados»: Se detectó una tendencia global de adolescentes que responden de forma veloz e incorrecta, impulsada por los nuevos modos de atención digital y el uso de pantallas, que profundiza las deficiencias históricas de aprendizaje del sistema local.


















































