La obsesión de Donald Trump por poner fin al conflicto en Ucrania lo antes posible y de sentar a Moscú en la mesa de negociaciones lo llevó el lunes a imponer un ultimátum a Moscú de 50 días, para llegar a un alto el fuego so pena de aranceles del 100%. La misma necesidad de sentar a Vladimir Putin a negociar un acuerdo con Kiev, lo llevó a preguntarle a Volodimir Zelenski si podía golpear San Petesburgo y Moscú, a lo que su par ucraniano contestó: «sí, si me dan las armas». En tanto, el Kremlin dijo que rechazó cualquier intento de EE.UU. de poner exigencias.
«Queremos destacar, en primer lugar, que cualquier intento de plantear exigencias, especialmente ultimátums, nos parece inaceptable», dijo el viceministro de Exteriores ruso Serguéi Riabkov.
El número dos de la diplomacia rusa agregó que Moscú prefiere la vía diplomática para solucionar los conflictos, pero si esta «no recibe la respuesta adecuada», continuará la operación militar rusa en Ucrania.
El titular de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, denunció este martes que Trump se encuentra bajo una «enorme» presión de la Unión Europea y la OTAN, en alusión al ultimátum de 50 días planteado a Rusia, el lunes.
«Queremos comprender qué hay detrás de esa declaración (…) Es evidente que (Trump) está bajo una enorme presión», dijo Lavrov en China, donde se encuentra para una reunión del Consejo de Ministros de Exteriores de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).
Aun así, aseguró que Rusia no se doblegará ante la amenaza de nuevas sanciones si no alcanza pronto un acuerdo con Ucrania.
«Ya se han impuesto contra nosotros una cantidad sin precedentes de sanciones. Estamos afrontándolas, no tengo ninguna duda de que lo haremos (también en el futuro)», aseveró.
El vocero del Kremlin Dmitry Peskov, a su vez, aseguró que las decisiones de Estados Unidos y la OTAN, en alusión al suministro de armamento estadounidense a sus aliados europeos con destino a Ucrania, animan a Kiev a seguir combatiendo.
El vocero aludió así al anuncio de Trump de que entregará misiles de defensa Patriot a Ucrania a través de la OTAN.
«Parece que tales decisiones (…) la parte ucraniana se las toma no como una señal para la paz, sino como una señal para la continuación de la guerra», destacó.
Además, recordó que nos acaba de llegar la propuesta de Kiev para celebrar en Estambul la tercera ronda de negociaciones directas y añadió que Moscú sigue dispuesto a participar en dichas negociaciones de arreglo, aunque, mientras, no está dispuesto a declarar un alto el fuego.
«Ese diálogo también lo quieren ver en Washington y presuntamente en Europa. Aunque, a juzgar por sus declaraciones, en Europa quieren ver más bien una escalada de las acciones militares que el paso a la paz. Pero Kiev mantiene silencio», recalcó.
Trump, quien prometió durante la campaña que terminaría la guerra en Ucrania en un día, se muestra frustrado ante la intransigencia de Putin a negociar o a ceder.
«Engañó a Clinton, a Bush, a Obama, a Biden; a mí no», afirmó Trump sobre Putin.
Atacar Moscú y San Petesburgo
Trump, preguntó a su homólogo ucraniano si podría «golpear» las ciudades rusas de Moscú o San Petesburgo, en una llamada telefónica que tuvo lugar el 4 de julio, según publicó este martes el diario británico Financial Times.
De acuerdo a fuentes al tanto de lo discutido en la llamada, que se produjo un día después de la conversación entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, el mandatario estadounidense alentó a Zelenski a intensificar los ataques en el interior de Rusia, agrega el FT.
El presidente ucraniano, por su parte, respondió que podrían alcanzar Moscú o San Petesburgo si Estados Unidos les proporcionaba armas de largo alcance.
«Volodimir, ¿podés atacar Moscú? ¿Podés atacar San Petesburgo también?», relata el FT sobre las palabras de Trump, a lo que Zelenski respondió que «por supuesto» si les «dan las armas».
Esta estrategia de Trump, de acuerdo con lo publicado en el diario británico, pasa por «hacerles sentir el dolor (a los rusos)» y forzar que el Kremlin se siente a la mesa de negociaciones para alcanzar una solución al conflicto que estalló en febrero de 2022.
Este martes, el presidente estadounidense dijo en una entrevista a la BBC estar decepcionado con Putin, pero recalcó que aún no ha «terminado» con él, al hablar acerca de los esfuerzos para alcanzar un acuerdo sobre Ucrania.


















































