En el último Boletín Epidemiológico Nacional, el Ministerio de Salud de la Nación, presentó un análisis detallado sobre la situación de la sífilis en Argentina, advirtiendo un incremento sostenido en la notificación de la enfermedad a nivel nacional y regional, con especial énfasis en adolescentes y personas jóvenes.
En 2025, Argentina notificó 46.779 casos de sífilis, lo que representa un aumento del 75,6% respecto a 2022. Según el BEN, la tasa nacional alcanzó los 117,2 casos por 100.000 habitantes, superando por primera vez los 30.000 casos anuales en 2023 y marcando el mayor registro histórico. El Ministerio de Salud atribuye este crecimiento tanto a un aumento real de contagios como a mejoras en la detección y notificación, especialmente a través de pruebas rápidas y campañas focalizadas.
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual sin protección (anal, vaginal u oral) y, en menor medida, de madre a hijo por vía transplacentaria o por transfusiones de sangre. La enfermedad es especialmente contagiosa en sus fases iniciales y puede provocar complicaciones graves si no se diagnostica y trata a tiempo.
En Argentina, la vigilancia de sífilis es obligatoria y se realiza bajo criterios laboratoriales y epidemiológicos estandarizados a través del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0). La serie histórica muestra un aumento sostenido desde 2011, con una aceleración marcada a partir de 2015. En 2019, los casos notificados se triplicaron respecto a 2015. Durante 2020 y 2021 se registró una reducción atribuida a la pandemia de COVID-19, aunque esos años mantuvieron cifras superiores a la década previa.
En cuanto al perfil epidemiológico, el 76% de los casos en 2025 se concentró en personas de 15 a 39 años, con un pico en el grupo de 20 a 24 años (tasa: 290,6/100.000 habitantes). La prevalencia es mayor en mujeres jóvenes, quienes presentan tasas superiores a las de los varones en los grupos de 20 a 29 años; a partir de los 50 años, la tendencia se invierte. Regionalmente, las tasas más elevadas en 2025 se registraron en el Sur (159,8/100.000 habitantes), Cuyo y NEA, mientras que el 60% de los casos se concentró en la región Centro.
El aumento de las notificaciones, según el BEN, refleja tanto un incremento en la incidencia como una mejora en la vigilancia, con la introducción de pruebas rápidas en atención primaria, campañas de búsqueda activa y fortalecimiento de los circuitos de registro. No obstante, el informe reconoce la persistencia de la circulación de sífilis en todo el territorio nacional.
Definiciones técnicas para la vigilancia
La vigilancia epidemiológica de sífilis en Argentina utiliza criterios precisos:
- Caso sospechoso: Persona mayor de 18 meses con úlcera característica o síntomas compatibles según el estadio.
- Caso probable: Reactivo en cualquier método diagnóstico sin elementos para confirmar infección activa.
- Caso confirmado: Diagnóstico laboratorial y antecedentes clínicos precisos conforme al algoritmo tradicional o reverso.
- Caso descartado: Pruebas negativas o evidencia de falsos reactivos.














































