En diciembre, el fallo de la Corte Suprema declaró inconstitucional la reforma del Consejo de 2006 impulsada por Cristina Kirchner -que redujo de 20 a 13 miembros el órgano y eliminó al representante de la Corte- y ordenó una composición más «equilibrada».
En ese entonces, el Ejecutivo envió un nuevo proyecto al Congreso. El texto oficial, eleva a 17 la cantidad de miembros y mantiene a los miembros de la Corte Suprema afuera del organigrama.
Juntos por el Cambio tiene un proyecto propio que eleva a 20 la cantidad de miembros y no solo incluye a un representante del Máximo Tribunal, sino que establece que debe presidir la Magistratura.
La oposición insiste en que la Constitución establece que el Consejo debe contar con la representación de los jueces de «todas las instancias» y que eso incluye a la Corte















































