Según explicó Moisés, la demanda muestra una leve mejora respecto de los primeros meses del año por cuestiones estacionales, aunque aún se encuentra por debajo de los niveles esperados y depende de una reactivación más amplia de la economía.
En relación con el valor de los combustibles, señaló que la baja registrada en el precio internacional del barril de petróleo todavía no se trasladó a los surtidores, ya que las petroleras buscan compensar el impacto económico que les generó el congelamiento de precios aplicado en períodos anteriores.
“Por ahora los precios se mantendrán estables”, indicó el dirigente, al tiempo que destacó que la previsibilidad resulta clave para las estaciones de servicio, cuyos costos operativos continúan aumentando mes a mes, especialmente por las actualizaciones salariales.
Respecto a las comparaciones con otros países de la región, consideró que el análisis no debe limitarse al valor final del combustible, sino que también debe contemplar la carga impositiva que existe en Argentina.
En ese sentido, explicó que el precio local incluye tributos como el IVA y el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), factores que influyen directamente en el valor que pagan los consumidores.
Finalmente, el referente del sector sostuvo que la evolución de los precios dependerá de cómo continúe el mercado internacional del petróleo y de las decisiones que adopten las empresas refinadoras en los próximos meses, mientras las estaciones de servicio esperan una mejora en la actividad económica que impulse el consumo.
















































