«Con lo cual yo no le quiero demorar más el tiempo. Voy a consignar un escrito, no voy a contestar preguntas, así usted puede seguir con las formalidades”, indico el expresidente.
El magistrado, de todas formas, le ofreció al imputado leer el escrito pero el exmandatario rechazó también esa alternativa con otro dardo hacia el juez: “No, no quiero demorarlo, a ver si no llega antes del 14”.
En tanto, su abogado, Pablo Lanusse, aseguró a la salida de los tribunales de Dolores que Macri «no espió ni mandó a espiar a nadie» y responsabilizó al actual gobierno, al que calificó de «inepto», por la situación judicial del ex mandatario.
«Jamás espié ni ordene espiar a alguien», resaltó Macri ante el magistrado. Lo dijo en un escrito en el que cuestionó al juez de Dolores por el «tinte político» de la causa en su contra y pidió ser sobreseído, más allá de que consideró públicamente que el magistrado ya tiene firmado su procesamiento.
Para Macri, no existe prueba en su contra y tampoco el juez pudo explicar cómo, cuándo, ni dónde espió: «Jamás utilicé información de inteligencia alguna respecto a familiares del ARA San Juan». «Soy absolutamente inocente» y «repudio la parodia», fueron otras de las frases del exmandatario en su escrito.
«Además, ha quedado demostrada su carencia de independencia del poder político de turno, como quedó en evidencia luego de la bochornosa audiencia del pasado 28 de octubre del corriente año, que Usted tuvo que aceptar -resignado- que debía suspender por un error exclusivo y excluyente del Juzgado a su cargo», le aseguró.

Esto último fue porque en la citación de la semana pasada se suspendió debido a que el juez no había pedido la autorización previa al Poder Ejecutivo para relevar lo a Macri del deber de guardar confidencialidad.
Tras la audiencia, que duró menos de una hora, el juez Bava cuenta con 10 días para resolver la situación procesal de Macri, quien está acusado de haber promovido desde la presidencia de la Nación, las maniobras de supuesto espionaje ilegal que tuvieron por víctimas a los familiares de los tripulantes del submarino Ara San Juan.
Antes de ingresar a los tribunales de Dolores, Mauricio Macri protagonizó un violento episodio al llegar a Dolores para ser indagado por espionaje. En un acto en contra de la libertad de expresión, tomó un micrófono del canal C5N y lo arrojó al suelo, sobre el agua, y lo inutilizó.
El jueves pasado, la declaración indagatoria que debía prestar el exjefe de Estado se suspendió por un planteo formulado por su abogado defensor, Pablo Lanusse, quien consideró que, para brindar su testimonio, el expresidente necesitaba ser relevado del deber de confidencialidad establecidos en la Ley de Inteligencia.
Fuente: Ambito

















































