Los diputados nacionales del Frente de Izquierda, Myriam Bregman y Nicolás del Caño, presentaron un proyecto de ley en el Congreso de la Nación que propone la legalización integral de la marihuana.
La iniciativa contempla no sólo el uso y el autocultivo, sino también la producción, el almacenamiento y la comercialización de la sustancia bajo un marco regulatorio estatal.
En los fundamentos de la propuesta, los legisladores argumentaron que desde la sanción de la Ley de Estupefacientes en 1989 el narcotráfico ha crecido exponencialmente en el país, incrementando los problemas sanitarios debido al consumo en un mercado ilegal.
Asimismo, señalaron que el paradigma prohibicionista fracasó, generando violencia, estigmatización y criminalización hacia los sectores más vulnerables.
Como contrapartida, destacaron los modelos de países como Uruguay, Canadá, Colombia, Chile y varios estados de EE. UU., donde la tenencia y el cultivo ya han sido despenalizados o legalizados.
El proyecto establece en su primer artículo que el cannabis, sus semillas y derivados serán de uso legal en todo el territorio nacional. En el artículo segundo se dispone la libre venta de estos productos, aclarando que la exportación requerirá el aval del Ministerio de Salud.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) funcionará como autoridad de aplicación para registrar y fiscalizar los productos comerciales, garantizando que incluyan información clara sobre sus componentes. Por el contrario, el autocultivo individual o colectivo para consumo personal estaría exento de control estatal.
La propuesta incluye severas restricciones para su comercialización en entornos educativos, oficinas públicas, transporte, hospitales y salas de espectáculos.
También prohíbe fumar cannabis en los espacios cerrados regulados por la ley antitabaco y veda la publicidad, promoción o patrocinio de estos productos, exceptuando los de uso medicinal.
En el ámbito de la salud y la educación, la norma obliga a la ANMAT a garantizar la provisión gratuita de cannabis a pacientes con prescripción medicinal, terapéutica o paliativa.
Paralelamente, el Poder Ejecutivo deberá fomentar investigaciones científicas junto a universidades públicas y organizaciones civiles, además de implementar campañas de difusión enfocadas en la desestigmatización y la reducción de daños por uso problemático.
Finalmente, el proyecto introduce dos puntos clave: la autorización para conformar clubes sociales de cannabis sin fines de lucro y una amnistía total para todas las personas denunciadas, procesadas o condenadas por narcomenudeo, consumo o autocultivo, lo que implicará la extinción de las penas y el borrado de sus antecedentes registrales.
















































