Vecinos del barrio Horacio Guzmán expusieron su preocupación por el crecimiento de la inseguridad en la zona, señalando que los robos son frecuentes y que la situación los obliga a modificar su vida cotidiana. “No se puede salir ni dejar la casa sola un momento porque cuando volvés ya te falta algo”, relató uno de los residentes.
Denuncias por venta y consumo de drogas
Según los testimonios, en el sector existen puntos de venta y consumo de estupefacientes que serían conocidos por los habitantes del barrio. En particular, mencionan a la calle Alsina como uno de los focos más conflictivos.

“Todos saben que acá hay venta y consumo. Es una calle muy conocida por eso”, sostuvo el vecino entrevistado, quien además remarcó la circulación constante de personas ajenas al barrio.
Un espacio verde convertido en foco de conflicto
Uno de los principales reclamos apunta a una plazoleta ubicada sobre calle Undiano, en su intersección con Alsina, que originalmente estaba destinada a actividades recreativas.
De acuerdo a lo manifestado, el lugar se transformó en un punto de تجمع de personas que consumen alcohol y drogas, especialmente durante los fines de semana, generando disturbios, gritos y situaciones de violencia.
“Se reúnen ahí, consumen y después salen a robar. Incluso hay gente que fue asaltada cuando se sentaba en los bancos de la plaza”, indicaron.
Robos reiterados y otros hechos preocupantes
Los vecinos aseguraron que los delitos no solo afectan a transeúntes, sino también a domicilios particulares. Denunciaron robos de pertenencias, daños en vehículos e incluso el envenenamiento de animales como método para facilitar ingresos a las viviendas.
Pese a que, según afirmaron, se realizaron denuncias, sostienen que no han recibido respuestas concretas por parte de las autoridades.

Pedido de intervención y medidas urgentes
Ante este panorama, plantean la necesidad de adoptar medidas inmediatas, entre ellas el cierre o reconfiguración del espacio verde para evitar que continúe siendo utilizado como punto de concentración.
“El lugar nunca pudo ser usado por los vecinos ni por los chicos. Hoy es un foco de inseguridad”, expresaron.
Mientras tanto, la preocupación crece en el sector, donde los residentes reclaman mayor presencia policial y acciones concretas para recuperar la tranquilidad en el barrio.













































